Piezas sueltas
Aunque hace años, muchos años que sucedió, no puedo evitar acordarme. Sin embargo el recuerdo que tengo de aquello o más bien, la reacción que me produce va variando con el paso del tiempo.
Tardé mucho más de lo que parece en cerrar ese capítulo aunque a veces creo que aún hay algo pendiente; una pequeña parte de mí aún recompone aquella extraña escena en la plaza Real… el café, las fotos de Estambul, la incomodidad al sentirme observada…
Nunca sabré si aquello no fue para bien o para mal pero ahora tengo claro que las cosas están bien así como están y así como sucedieron. Sabiendo lo que ahora sé o imaginándome lo que ahora intuyo como piezas sueltas de un rompecabezas que jamás terminé de armar, siento que fue lo mejor y no volvería atrás, no volvería a aquellos días ni a aquel tiempo a las puertas del paraiso.
Ay, “mi asturianito”,
… qué pena que las cosas terminaran de aquella manera,
… qué alegría que sólo estuvieras de paso por mi vida!
Nunca supimos nada más de él