Autista a la fuerza
Ni piso
ni hipoteca
ni trabajo
ni…
Ah, vacaciones, tampoco.
De lo más apropiado para ser capaz de mantener una conversación amena y agradable…
Ni piso
ni hipoteca
ni trabajo
ni…
Ah, vacaciones, tampoco.
De lo más apropiado para ser capaz de mantener una conversación amena y agradable…
Hay cosas que no entiendo y otras que ni entiendo ni quiero entenderlas.
Desde luego hay varias maneras de conseguir que tu vida de pareja sea agradable, feliz y sin un solo problemita y una de ellas es decir a todo que sí, y luego encima hacer que sí también, porque está quien dice que sí y luego hace lo que le da la gana pero eso no te garantiza una ausencia total y completa de sobresaltos o discusiones. Pero bueno si a todo dices “sí buana” y vas con tu mejor carita y lo haces, es casi seguro que no tendrás ni una problema. Y si a ti no te gusta el panorama, pues te fastidias y haces lo que desea el que manda, no? Hay que mantener la paz familiar y la concordia a como dé lugar! Hala, así, bien hecho, como te han educado, a aguantar lo que te cayó en suerte y a aparentar que la felicidad es un privilegio que te ha tocado a tí en exclusiva como si fuera el gordo de Navidad. Y encima no te puedes quejar, peor sería haberte quedado solterona! Eso sin contar que la elección fue tuya y no te está permitido admitir que te equivocaste y que lo único que te importaba era tener novio, el que fuera. Criterio: cualquiera vale.
En fin, así entiendo que todos estos años hayan pasado como si hubieran sido un paseo por el parque… y yo que pensaba que eran tal para cual! Bueno, es verdad que esto a veces es un poco como la lotería pero ya hay que tener valor para comprar un décimo sin mirar los números y después del sorteo creerte millonaria… y aparentarlo el resto de tu vida. Ah, es verdad… a veces se acierta según cuentan… pero conoceis a algún “millonario”?
Sólo es seguro que nada es seguro.
Cosas como esta te hacen darte cuenta de que en realidad no hay nada seguro en esta vida, hoy estamos aquí y mañana nadie sabe dónde podemos estar, da igual tu edad, tu condición, tus proyectos o tus cosas pendientes.
No es bueno posponer las cosas, no es bueno tener asuntos por resolver… pero qué pasa cuando no depende de ti resolverlos? Siempre vuelvo a la misma reflexión… el tiempo… Ayer me di cuenta de que el tiempo pasa y todo va quedando ajeno a mí, lo que antes era cercano y cotidiano ahora está totalmente fuera de mi alcance, lejano y apartado de mi mundo. Una vez me prometí no perderme nunca nada más de lo que sucediera y sin embargo aquí estoy, pendiéndomelo todo y sin otro remedio… y mejor no pensar en ello porque no depende de mí y no es bueno precipitarse cuando lo que más se requiere es paciencia. Todas las cosas tienen su ritmo y su momento y eso hay que respetarlo, sólo eso está en mis manos, esperar y permanecer. El resto depende del tiempo… de mucho, mucho tiempo. Y en el tiempo estamos.
Hoy me di el gusto sí señor, me di el gusto de desayunar en uno de los sitios que más me gustan, con el café más rico y con ese fresquito mañanero que tan bien me sienta. Sí, allí, adivinaste… aunque en el fondo me sigue sabiendo mal saber que estoy allí gracias a que tú no estás.
Cuando llegué me enteré de que esta semana habían empezado las vacaciones, y yo ni idea claro, no tengo ciencias infusas aunque existía cierta probabilidad, todo hay que decirlo. Luego supe que en realidad las vacaciones roteñas y familiares son para el día uno. Y luego como propina me contaron que hace un año o quizá hace dos, hubo viaje al extranjero, sí, ese para el que hay turnos… gracias a Dios que no me enteré! No me merece ninguna confianza en cuanto a seguridad se refiere.
Total, ahora entiendo que el otro día fuera que sí… y ahora entiendo que por alguna razón me llamara la atención el final; siempre suele ser tan normal, tan como si nada (o como si siempre) que luego ni lo recuerdo exactamente, sin embargo en el del viernes me fijé y no supe por qué… Si fue por aquello de que soy medio bruja, en esta ocasión capté la señal y fallé en la interpretación… Colgada del palo de la escoba me voy a quedar a este paso!
En este veranito tan tremendamente soso me está dando por hacer de todo, por ejemplo revolver los armarios y sacar cosas antiguas o ponerme a ordenar cajones (que en mi caso es el colmo del aburrimiento). También estoy aprovechando para usar algo que compré pasar a DVD mis cintas de video, no todas claro, sino aquellas en las que tengo grabadas imágenes que capté hace años con la videocámara… de la playa (históricas y por fortuna inéditas), de la expo, de varias saliditas, del antiguo coro donde cantaba… Incluso en esas imágenes aparecen personas que ya no están, así que hay que intentar conservarlas a toda costa. Por suerte la primera prueba ha quedado muy bien.
Además a veces entro en una web en la que varias compañeras de mi primer colegio, han creado un grupo para reunir a la gente de la clase. Me ha gustado mucho que me avisen, al fin y al cabo en aquel colegio, el de mi tierra, yo siempre fui alguien, no como en el de aquí, en el que solo encontré grupitos de niñatas a los que únicamente podías unirte por temporadas y de pegote. Mucho hablar del carácter acogedor de la gente de esta tierra y es todo una patochada más grande que una casa. Son acogedores de boquilla y punto… a primera vista “mu güena gente”, pero no profundices más. A mí me costó años encontrar alguna amiga que valiera la pena y que no lo midiera todo por la cantidad de niñatos con los que había ligado o por lo tarde que conseguía llegar a casa (por poner algún ejemplo).
Seguramente en todas partes es igual la gente pero bueno, en aquellos momentos eché de menos formar parte de un grupo en el que al menos se me tuviera en cuenta… En aquel sitio yo me trataba con todos los de la clase. Un colegio en el que no existía, o al menos no tan descarado, el puñetero favoritismo que tuve que aguantar aquí, que manda huevos que nos enseñen a soportarlo desde los 10 años, eh? Sí, aquí había un grupito de niñitas beatas, beatillas y beatonas que tenían el enchufe conectao las 24 horas del día con todo cura o toda monja que se cruzara en su camino. Y ellas eran las más listas, las más buenas, las que cantaban en el coro (con carita de éxtasis absoluto) y tocaban la guitarra, las que lo sabían todo, las doña-perfectas y las que estaban por encima del bien y del mal en lo que a notas escolares se refiere, porque eso sí, ellas eran inteligentes tanto si sacaban un 10 como si sacaban un 7, daba igual, nota final, sobresaliente… Ja! igualito que al resto de la clase!
Luego no eran nada del otro mundo, ni las más buenas ni las más listas ni las más nada… las más enchufadas y punto; tenían eso, fama y enchufe… pero eso sí, aún me estoy acordando del día en que le pedí a R.O. un rotulador y me dijo que no, que se gastaba… se le tenía que haber gastao el cerebro, niñata imbécil, luego qué, con las monjas un cielo, no? hipócrita del demonio! Pues de esas había varias, algunas incluso iban por la vida con la carita de yo-no-fui colocada a perpetuidad, santitas de pacotilla!
La verdad es que en su día tampoco me cabreó mucho la situación (o yo tenía más aguante o consideraba que era como luchar contra los elementos) pero ahora bien mirado me da mucha rabia porque yo estudié mucho y ningún profesor me regaló ni una puñetera décima… y eso por no ser del grupito de las escogidas. En fin, el caso es que desde que vine aquí nunca me ha sonreído la suerte en ese aspecto… igual es por algo… Va a ser cosa de carácter, que no congenio y no congenio… o no congenian conmigo, no? Y luego querrán que me sienta de aquí.
El maldito verano está llegando a la mitad… y eso que a mí me gusta pero claro, no así. Me gusta cuando me puedo ir de vacaciones unos días y cambiar de aires y ver otros sitios y hacer otras cosas, y no quedarme aquí donde vivo todo el año pero aburrida como una ostra y asándome de calor por séptimo año consecutivo.
Es cierto que en el 2002 y en el 2003 hice un par de saliditas que estuvieron la mar de bien, cortas pero suficientes, pero desde que me quedé sin acompañante se jodió el invento. Y así se está pasando el mes de julio… y lo peor es que agosto amenaza con más de lo mismo corregido y aumentado porque es el mes en el que casi todo el mundo se va y yo me quedo. Hasta ahora la gente ha estado aquí, trabajando y planeando las vacaciones pero es en agosto cuando se las toman y desaparecen.
Hasta los programas de televisión terminan y los articulistas dejan de escribir en sus columnas semanales… demonios!
Y todo el mundo tira hacia alguna parte donde descansar y desconectar. Unos me dirán a dónde y otros no tendré ni idea como viene siendo habitual ya… Por cierto, ayer fue que sí, no me lo esperaba y quizá ya no será más hasta la vuelta del verano, pero estuvo bien, agradable, natural, tanto que me animé a añadir una preguntilla pensada, repensada y estudiada como también viene siendo habitual por mi parte desde hace años. Hay cosas para las que olvidé la espontaneidad… A veces me pregunto si llegado el momento podría conseguir abandonar semejante costumbre…
Para rematar la faena vuelvo a estar fastidiada con la vista, eso para hacerme más amenos los ratos de la sobremesa y de la tarde que con estos calores no se puede hacer nada salvo encerrarse en casa con el aire acondicionado a leer o a ver la tele o a sentarse frente a esta pantalla… lo mejor para la vista, no? conclusión: aburrimiento total. En fin, al menos me he leído un librito que aconsejo a quien esté buscando alguna lectura para estas vacaciones y me he comprado en las rebajas un vestidito precioso con la espalda descubierta que me pondré… en una de esas múltiples ocasiones especiales que me esperan este veranito en casa, no?… pues eso.
Gracias en nombre de todos los que decidimos elegir y no conformarnos, gracias en nombre de todos los que sabemos que siempre merece la pena arriesgar, que el futuro está muy lejos y quizá no llegue nunca, gracias en nombre de todos los suicidas a domicilio reincidentes que continuamos haciéndole caso a nuestro taquicárdico corazón… mientras el cuerpo resista. Y si no, ¡que nos quiten lo bailao!
Desde luego es que hay que ser muy imbécil o tener muy poca vergüenza. Vamos, que quieren resarcir a los autores, de qué? Acaso de tanto leerlos la gente, se les desgastan las ideas y se les seca el cerebro o qué?