Interrogantes 2
Después de darme una vuelta el otro día por la página web de cierto personaje de los medios de comunicación, y tras leer tanto la información de la web como los comentarios añadidos a cada entrada, me planteé ciertos interrogantes sobre varias cosas que allí habían escrito algunas personas.
Si un personaje no te agrada ¿por qué entras en su web?
Si en esa web no te gusta lo que lees, ¿por qué sigues leyendo?
Si sigues leyendo y terminas cabreándote, ¿por qué no sales de la página y no vuelves a entrar?
Y si no sales de la página ¿por qué en su lugar te escudas en el anonimato de internet para dejar un comentario insultante?
¿Y por qué encima vuelves a entrar asiduamente para continuar dejando el mismo tipo de comentarios?
¿Qué se gana con eso? Seguramente al destinatario le importará un pito lo que tú le digas y sus admiradores se cagarán en tos tus muertos cuando lean lo que pusiste, así que ¿realmente te sirve de algo? ¿Te hace sentir mejor? ¿O es simplemente el gusto (o el mal gusto, mejor dicho) por el insulto gratuito? ¿No te sería más productivo visitar otro tipo de páginas en internet y emplear tu tiempo en algo que te alegre la vida, en algo que te reporte una satisfacción mejor que ganas de estrangular a alguien? ¿Entonces cuál es el empeño y la fijación en continuar accediendo a un lugar que te desagrada tan profundamente? Para mí es un misterio… ¿será alguna especie de masoquismo mental o de imbecilidad congénita?
Olvidaste (Tres)
No te acuerdas,
Lo se,
Ya no te acuerdas.
Lo olvidaste
Ahora lo sé,
También lo olvidaste.
Los años han borrado tu memoria
Y han marcado a fuego la mía.
Ya no recuerdas lo que fue,
Ni cuándo fue
Ni cómo fue…
Ya no recuerdas lo que fuimos,
Ni quiénes fuimos
Ni por qué fuimos…
Sólo sabes que ya no somos,
Sólo sé que ya no seremos.
Ahora lo sé,
Más cierto que ninguna otra cosa,
Y que no te importa,
Y que si un día te importó,
Ya lo olvidaste.
Lo sé…
Sé que te olvidaste de todo
Se que olvidaste vivir,
Sufrir, amar, soñar…
Creer…
Sé que olvidaste la música y los colores,
Sé que olvidaste ser feliz.
Sé que quisiste olvidar
Y sé que olvidaste.
A fuerza de voluntad y de empeño
Olvidaste…
Olvidaste que aún había esperanza,
Olvidaste que podías dejar de esperar,
Olvidaste que nunca es tarde…
Nunca, nunca…
Ni antes, ni ahora, ni mañana.
Tu renuncia fue la mía.
Tu olvido fue el mío también.
Tu voluntad mi juez,
Tu empeño mi jurado
Tu orgullo mi verdugo,
Tu libertad mi condena.
Y avanzaste…
Tu antigua vida fue mi nueva muerte.
Y callé,
y morí…
Y mientras, tú avanzas,
Como yo…
Avanzas,
Sin mirar atrás, hacia la nada,
Hacia el futuro,
Hacia el vacío.
Donde tu risa no conozca mis pisadas.
Donde mis lágrimas no reconozcan tus ojos.
Tres notas
Primera: Los doctores en la calle y los doctorando dando clase…
Después de eso, aquí paz y después gloria.
Segunda: ¿Cómo se puede tener la sensación de llegar tarde cuando ni siquiera vas a llegar? Y en esta ocasión tarde significa algo usado, ajado, gastado, maltratado, recompuesto, escarmentado, marcado… algo que ya ha ido y está de vuelta y jamás volverá al mismo sitio y seguramente jamás ira a ningún otro sin volver la vista atrás cuando nadie mire. Algo que sólo sucede una vez y nunca se olvida, nunca se borra y jamás se compara con nada posterior.
Sólo es una impresión, pero y si en esta tampoco me equivoco…?
Tercera: Y encima de aniversarios…
Apuro
Empieza a darme apuro contigo, de verdad. Ya ves, a estas alturas y empieza a darme apuro… pero es que razón no me falta, y casi seguro que sabrías de qué estoy hablando si te preguntase. Hoy volví a probar suerte en el intento de localización de siempre y aparte de que fue que no (que tampoco importa porque no lo esperaba casi) resulta que el objetivo, otra vez y como ya viene siendo habitual, también fue que no… Y eso comienza a convertirse en un problema porque tanto no, tanto no… mosquea. Y si me mosquea a mí que parece que en este tema siempre he ido un paso por detrás de ti, no quiero ni imaginar lo que ya habrá pasado por esa cabecita tuya que funciona tan jeroglíficamente. Sí, ya lo sé, lo has pensado, no? y además lo has pensado varias veces. Y aunque de algún modo te hace cierta gracia, por otro lado y según cómo te pilla el día, te mosquea, te inquieta, te pone sobre aviso… y eso por lo que yo sé hasta ahora, jamás ha sido bueno.
No te preocupes, las cosas no siempre son enrevesadas ni llevan siempre doble intención. Ya sé que aún recuerdas varias razones para interpretarlo todo a tu manera pero la verdad es que hay muchísimas más razones para que sea única y simplemente como aparenta ser. Justificaciones que me consta que desconoces y que no puedes adivinar… salvo que tú mismo y por propia iniciativa me concedas el beneficio de la duda… Un voto de confianza, qué te parece? Espero demasiado? Te pido demasiado? …Tú crees? A estas alturas? Venga hombre, al fin y al cabo, ¿no fue esa mi especialidad? ¿No fue ese mi principal error (por llamarlo de alguna manera)? Desconecta la señal de alarma si ya está despidiendo sus lucecitas en todas direcciones, que no es para tanto…Tranquilo, siéntate a gusto, respira hondo y ponte en modo objetivo, ya verás como eres capaz de ver las cosas desde una perspectiva diferente. Pero mientras lo haces y no… ay, lo cierto es que empieza a darme apuro contigo.
Debilidades
A veces no es bueno ser medio bruja y mucho menos tener la sensación de no equivocarte acerca de ciertas cosas, tener ciertas intuiciones y estar segura de que son así y de que no son de ninguna otra manera a pesar de las apariencias… saber que ves lo que nadie más ve y verlo con una claridad que apenas entiendes por qué nadie más se da cuenta.
A veces no es bueno descubrir otros horizontes, o quizá los de toda la vida, los mismos de cuando era pequeña ocultos temporalmente pero que siempre estuvieron ahí… recordar cómo eran antes los sueños… reconocer las propias debilidades y comprobar que continúas teniéndolas y por qué no? disfrutar de ellas.
Sí, a veces sí es bueno, qué le vamos a hacer! Lo reconozco, me encanta… y cuantos más detalles descubro, más me gusta! En medio de esta fascinación es fácil dejarse llevar y darle a la cabecita, y las cosas como son, entretener, entretiene que es un gusto! Y además, por qué no decirlo, te hace plantearte cosas, te hace recordar otras y te hace ver ciertos aspectos desde otra perspectiva que a veces no viene nada mal, aunque sólo sea para darte un respiro y recargar pilas.
Existen ciertas características que actúan como un imán sobre mí… y si por separado ya hacen estragos, cuando se reúnen todas, la combinación es devastadora y se abren todas las ventanitas del “nunca se sabe” por las que a veces entra brisa fresca y otras veces huracanes. Y no viene mal un zarandeo de vez en cuando, desencajarse, desajustarse, descentrarse de una misma… en ocasiones sirve para que se reajusten todas tus tuercas y tornillos y vuelvas a funcionar puntual como un reloj.
Aunque siempre guardes ese desajuste en tu libro de incidencias.
O es más bien un punto de restauración?
De todos modos, gracias por ayudarme… no, por enseñarme a “crecer”.
Interrogante
¿Por qué la extravagancia en los famosos es tomada como signo de talento y en el resto de los mortales como signo de estupidez?
¿Nuevas?
Ayer vi lo que creo que vi? Es que de reojo y de pasada no hay manera… Esas eran las nuevas o las de trabajo de siempre? Pá mí que eran otras pero claro… imposible investigar. Así que ahí queda la duda…
Ah, aunque cuando hay personas delante últimamente ya siempre hay respuesta, reconozco que esta vez me gustó, porque fue como cuando suena en mi oído o como sonó en la puerta. Me pregunto si quizá una vez pasada la frontera de esa primera vez, te has propuesto como yo no volver a retirarlo… Y eso sí que me gustaría.
Mala influencia
Es curioso… ciertamente curioso, sí señor… Estoy empezando a darme cuenta de que algunas personas me consideran poco menos que una mala influencia para sus seres allegados, en concreto un marido para su mujer y una madre para sus hijas. Y no puedo dejar de sorprenderme. ¿Qué será lo que ven en mí? O lo que no ven, porque a decir verdad, estoy casi segura de que esa gente no conoce de mí ni la cuarta parte. ¿Será por lo que pienso… o por lo que puedo pensar? ¿Será por mi condición de mujer soltera e independiente? Me gustaría pensar que es por mi inteligencia aunque me inclino más por mi realismo, mi sentido práctico (no para todo, aunque eso no lo saben) y mi tendencia a ser franca y quizás demasiado directa a veces con la gente con la que tengo mucha confianza. Desde luego no será por las cosas que he hecho en mi vida, porque bien pocas que he hecho… Jejeje, no puedo dejar de sonreír al pensar en lo que opinarían de mí esa gente si yo de verdad hubiera hecho todas las cosas que me habría gustado hacer… Seguro que me hacen la cruz como al mismo demonio!



