Dedos
Fue curioso… Mi compi y yo íbamos hacia secretaría desde nuestro sitio y la primera puerta estaba encajada. Ella, que iba delante, la abrió de un manotazo… sólo que fue a ti, que estabas detrás, a quien le dio prácticamente con la puerta en las narices. Mientras ella se disculpaba yo pensaba: “Menos mal que no he sido yo!!!” (imagínate el apuro para los dos…) y entonces pasó algo… Tú no sabías que yo estaba al otro lado de la puerta y yo, aunque sí lo sabía, no te veía tampoco… Entonces fui a poner mi mano en el borde de la puerta para pasar sin empujarla, cuando tú fuiste a poner la tuya justamente en el mismo sitio que yo y nuestros dedos se rozaron. Al principio no los reconocí… es verano y estaban cálidos, la última vez que los rocé estaban fríos. Luego pensé que esa sería probablemente la última vez…