Cuatro años atrás
Recuerdo claramente lo que pensé y lo que sentí cuando le vi alejarse hacia el pasillo del cercanías, sin volver la vista atrás ni una sola vez… Se había despedido de mí un momento antes, con dos besos, allí, bajo Plaça Catalunya, y me quedé quieta, sin moverme, mirándole mientras se iba… y supe de alguna manera, que jamás volvería a verle.
Luego, giré sobre mis pasos escaleras arriba y salí al exterior. Pocas veces me he sentido tan confusa en mi vida, ni siquiera podía opinar sobre aquella hora media que acababa de terminar. A medida que transcurrían los minutos y me encaminaba hacia mi casa, lo vi todo muy claro… Nada, era una tontería, yo no estaba enamorada de aquel chico, seguro, ni lo estaba ni podría estarlo, las cosas serían diferentes a partir de entonces y ya no habría más lágrimas, nunca más porque ahora sabía que no era amor.
Cuando llegué a mi casa estaba totalmente convencida, me sentía feliz y liberada, tranquila… Pero aquella noche no dormí apenas, con su voz en mi cabeza y su imagen en mi retina y ciertamente todo fue diferente a partir de entonces… Porque fue entonces cuando me enamoré realmente de él y cuando todo terminó.
No estás enamorada de él, sino encadenada a un sueño idealizado, utópico… que sólo te hace daño, y no te dejas a ti misma continuar hacia delante… rompe las cadenas, piensa en ti, pasa página… como yo estoy haciendo, poquito a poquito