Una noche e-special

By Sentinela on Julio 31st, 2005
Posted in General, Mariposas | No Comments »

noche-e-special.jpg

No me dejes sola

By Sentinela on Julio 30th, 2005
Posted in General, Mariposas | 1 Comment »

principio.JPG

…por favor…
Sapito mío…
Quédate conmigo!!

Sin un adiós

By Sentinela on Julio 29th, 2005
Posted in Calma y marejada, General | No Comments »

Venías con una camiseta negra… me ha sorprendido verte así. Hoy te he mirado, un poquito solamente, un poquito nada más, sabía que ya no podría volver a hacerlo en un mes. Vi tus bracitos, morenos a estas alturas del verano, tus manos que tantas veces se han rozado con las mías entre las bolsas de la compra, tu cuerpecito… qué bien te sentaba esa camiseta, qué guapo estás de negro, vida!

A media mañana sí, ya sabes, me quedé abajo trabajando, tenía que hacerlo allí, y me coloqué en un sitio desde el que ni siquiera te veía, ni tú me veías a mí. Tú estabas a lo tuyo y yo a lo mío… más o menos. En una de las veces que tuve que levantarme, me quedé de pie, en el fregadero, mirándote desde allí, sentadito en tu mesa leyendo un periódico, distraído… Vi tus hombros, la base del cuello que tanto me gusta en ti, tus piececitos descalzos asomando entre los zapatos y el borde de los pantalones claros… Y pensé en ti, en lo mucho que te echaba de menos, en lo que me gustaría poder estar en ese momento charlando contigo, antes de que te fueses… Sabía que no tardarías que te irías antes hoy… Ya no deberías estar allí, era la hora de la cerveza, debías estar aplazándola para irte ya definitivamente….

Abrí el cuaderno de las degradaciones y comencé a escribir…

“Estoy aquí, estoy contigo, estoy sin ti… Pero me siento a gusto, ya ves niño mío, no deseo estar en ningún otro sitio, porque aquí estás tú, lo que más quiero en esta vida. Si supieras cuánto me gusta compartir el espacio y el silencio contigo…

“Te escucho a lo lejos, escucho el ruido al moverte, al estar ahí aunque yo no te vea, percibo tu presencia y ya me basta, esa presencia tuya que siempre me resultó tan tranquilizadora y que inexplicablemente lo sigue siendo. Imagino que tú también me escuchas a mí… Me pregunto qué estará pasando por tu cabecita en estos momentos… Igual te estás acordando de toda mi familia por estar sentada en la otra punta del laboratorio, de espaldas a ti y tarareando melodías… Hoy permaneces callado, cualquiera diría que me lees… No, ya lo sé, eso es tan imposible como que mi teléfono suene algún día y seas tú. Continúo escuchándote pasar las páginas del periódico, una tras otra.

“Te siento respirar… y tú respiración es la mía. Tú no lo sabes pero es la mía. Ahora te irás, te irás sin decirme nada. La puerta se cerrará tras de ti y…

———– ————— —————

“Ni siquiera has sido capaz de salir por esta puerta, sino por la de atrás… para no verme y no pasar de largo. Un par de frases a una compañera en el laboratorio de al lado y…

“Adiós niño mío… Adiós”.

Pues sí, recibiste la llamada, tenías prisa, ibas a sacar dinero, a por la cervecita… te querías ir pronto… juraría que te vas a la playa… me equivoco? Entonces dijiste que ibas a firmar ya y supe que te ibas. Pasaste al laboratorio contiguo y casi ni te vi, te escuché hablar, dejabas la radio puesta… ¿la dejaste por mí?… luego silencio, y ya no volviste. Te fuiste por la puerta de atrás. Pensé que ibas a despedirte arriba… pero luego supe que ni siquiera habías subido… no te has despedido de nadie, te has largado a la francesa y eso no es propio de ti. Tú siempre te despides de todos los que quedan en el dpto, si hasta lo haces en Navidad, por Dios! Qué raro ha sido todo, niño mío… qué raro estás mi vida.

Cuánto me hubiera gustado poder desearte que pases un buen verano, que descanses mucho, que vayas a muchos sitios y hagas muchas cosas, que te olvides del dpto y de todos sus habitantes, incluida yo, durante los 33 días que vas a estar fuera… Ni siquiera sé dónde vas de vacaciones este verano… Nuestra compi me dijo que parece ser que no os vais a Málaga para que así tu madre no se harte de trabajar y también descanse después del susto que os llevasteis en mayo.

Te voy a echar de menos, pero sé que es lo que más necesitas ahora mismo, irte, cortar con todo, despejarte, desintoxicarte, desconectar, divertirte, relajarte… Sé que te lo mereces, la última parte del curso para ti ha sido muy dura.

Descansa niño mío, pásalo bien, sé feliz, olvídame…
Te quiero.

sin-un-adios.jpg

Cantando a la vez

By Sentinela on Julio 28th, 2005
Posted in Calma y marejada, General | No Comments »

Desde luego niño mío, creo que tú necesitas unas vacaciones mucho más que yo, porque eso de verte dar vueltas… y largarte así por las buenas… Vamos que no dirás que te estás matando a trabajar y la verdad, es tan impropio de ti que me parece que es que te hace falta desaparecer del dpto y descansar lejos de allí urgentemente.

Yo trabajaba y tú pasabas por mi lado arriba y abajo sin decir nada, sin mirarme, y yo hacía como que me daba igual, iba a lo mío, tarareaba canciones… Cuando nos cruzamos en las escaleras yo sabía que el que venía por el tramo siguiente eras tú, por eso no giré la cabeza y pasé como si no estuvieras pero te vi mirarme… te vi, niño mío.

Y al final de la mañana te quedaste por allí, merodeando por los pasillos del laboratorio, sin llegar nunca hasta mí, de un lado a otro, de acá para allá… Me extrañó que no te fueras a otra parte donde no tuvieras que estar en la misma habitación que yo. Luego, hablé con un par de amigas, y luego con una de ellas y otro profesor, conversación a la cual tuviste que sumarte en determinado momento para tratar temas de trabajo y luego para asegurar (Dios, qué serio te pusiste!! y eso que yo te di la espalda porque no hubiera soportado verte tan cerca como te colocaste para hablar) que tú no eras el que había visto páginas de sexo en el ordenador del profesor este.

Hubo un momento en que me volví y te miré… madre mía! Cuánto echaba de menos verte tan cerca… qué digo verte… mirarte! Que hace no sé cuánto que ni te miro. Echaba de menos tu carita, tus ojos, tu boca, tu perfil, la expresividad de tu rostro al hablar. No me canso niño mío, no me canso de mirarte, no me canso de leer en tus ojos, aunque ahora sólo veo garabatos y jeroglíficos.

Cuando hablé con mi amiga sé que solté un par de comentarios que… En fin, creo que sabes perfectamente por qué hace dos meses que no veo a la impresentable; lo dije tan natural pero te quería hacer notar que ya han pasado dos meses, dos meses que llevamos sin hablarnos. A veces me pregunto si te lo has planteado, si de verdad estás a gusto así, si no te has arrepentido alguna vez, si no desearías poder arreglar las cosas un poquito pero tu orgullo o tu cabeza no te lo permiten… Pero yo no sé nada.

Luego tuviste que intervenir a hablar con mi amiga y te noté un poquito tirante, pero no especialmente incómodo… Una mijita tenso sí que estabas, pero es normal, no deberías estar muy cómodo aunque quisieras aparentarlo. Yo sí lo estaba… sigo estando bien cuando estás tú… debe ser algo patológico.

Permanecí de espaldas a ti casi todo el rato, menos al final y un poco más tarde que volvió a acercarse el profesor, tú ya no volviste a acercarte… te quedaste en tu sitio, sentado o paseando y mientras yo tarareaba lo que sonaba en la radio tú comenzaste a silbar a la vez… A veces tú silbabas y yo me quedaba callada y a veces al revés… y otras veces “cantábamos” “juntos”. La verdad es que no te entiendo, no sé si lo haces para demostrar que te importa un bledo que yo cante, o por cabezonería, a ver cual de los dos es más chulo o si… no, no, no puede haber otra razón, no creo que te guste cantar conmigo, verdad?

Pero no deja de parecerme extraño… Ya ves qué tontería! Pues me ha gustado, sabes? Ay, siempre la música haciendo de las suyas con nosotros… No me digas que cuando cantó Luz Casal el “No me importa nada” no fue la mar de oportuno? Por una razón o por otra, por orgullo o por lo que fuera, nos hemos “hablado” a través de las canciones… Tiene narices, verdad? No nos saludamos, no nos miramos, pero cantamos a la vez… Siempre se nos dio bien compartir la música, parece que eso no ha cambiado… sólo nosotros… sólo tú.

Unas horas

By Sentinela on Julio 28th, 2005
Posted in Calma y marejada, General | No Comments »

Mañana pasaré la mañana abajo… sólo serán unas horas, no me queda más remedio, no te mosquees, tengo trabajo y no lo puedo dejar para septiembre, tengo que hacerlo ahora y tengo que hacerlo allí, ya lo sabes. Tranquilo, ya sabes que yo voy a lo mío, aunque nunca deje de estar un poquito en lo tuyo… todavía.

¿Te despedirás mañana?
O quizá el viernes?
Quiero ver cómo lo haces, quiero ver cómo eres capaz de despedirte de todos y pasar de largo por delante de mí sin mirarme y sin decirme nada. Para mí no va a ser fácil… pero para ti tampoco, aunque eso sólo lo sepamos tú y yo.

Degenerando

By Sentinela on Julio 27th, 2005
Posted in Calma y marejada, General | 1 Comment »

Bueno niño mío… que queda media semana y aún no sé qué día te vas. Lo que sí sé es que cualquiera de éstos te veré despedirte de todos… de todos menos de mí. Y te irás… hasta septiembre.

Sigues desapareciendo del dpto en horas de trabajo… Hoy he sabido que te ha buscado todo el mundo en esa hora que te largaste a tomar cervecita… y mira, por una vez me he alegrado, sabes? cuando estás hasta arriba de trabajo incluso yo (ahora) te echaría una mano, pero cuando te pasas el día tocándote las narices, qué quieres que te diga? no pienso mover ni un dedo para resolverte ninguna papeleta mientras tú estás por ahí, porque es en tu trabajo donde te corresponde estar y no de pingoneo, para eso ya tendrás vacaciones. Si tu turno es de 9 a 2… te vas a desayunar en cuanto llegas y vuelves a las 10 y media… y luego a las 12 y media te vas de nuevo a por una cervecita hasta las 2… Me quieres decir qué trabajas? El niñato ese está haciendo un buen trabajo contigo, te está convirtiendo en un chulo y en un gilipollas… al final no habrá diferencia entre él y tú y habrás perdido lo mejor que había en tí.

Dios mío… es que no quiero verlo, me entiendes? no soporto verte caer tan bajo y degenerar de esa manera. No puedo soportarlo porque yo ya no puedo hacer nada.

Se busca

By Sentinela on Julio 24th, 2005
Posted in General, Mariposas | 2 Comments »

Asombrilla

Tarde de domingo

By Sentinela on Julio 24th, 2005
Posted in General, Medusas | 2 Comments »

tarde-de-domingo.jpg

Hoy me siento un poco triste… será cosa del domingo o será cosa mía, no sé. Me apetecía dar una vuelta, salir de casa, sentarme en alguna terracita a tomar algo… pero no tengo a quien llamar, nunca tengo a quien llamar y se me va la tarde aquí sentada delante de una pantalla vacía.

Y a eso le sumamos que mañana será lunes y uno que yo me sé me dedicará las miradas más agrias de su repertorio, y que ayer descubrí que mi amigo e-special se ha convertido en una marioneta de su pareja y pronto no volveremos a hablarnos nunca más, y que hay cosas que nunca estarán al alcance de tu mano y a las que renuncias sin haber llegado a rozarlas siquiera, y que al final, todo el mundo desaparece y me dejan sola, uno tras otro… llegan, se enganchan a mi vida y cuando se hartan de mí ya no pueden desengancharse, así que toman otros rumbos y desgarran mi alma en jirones hasta que se sueltan del todo y siguen su camino… y se llevan ese jirón con ellos, ese trozo de mi vida y de mi corazón…

Y así me van dejando, cada vez más rota, cada vez más vacía…

Estoy tan acostumbrada a siempre suceda eso que parece que no espero otra cosa y me cuesta trabajo imaginar que pueda ser diferente alguna vez. Me da miedo pensar que algún día las cosas puedan ser de otra manera porque eso es abrir una puerta que hace años que cerré… y me destruiría tener que volver a cerrarla… Pero sé que ya hay una rendijita entreabierta por la que entra una luz cegadora y tengo miedo de estar viendo únicamente espejismos, trucos de ilusionismo… y que no sea verdad y se desvanezca en el aire y todo vuelva a quedar a oscuras.

Carita de ajo

By Sentinela on Julio 23rd, 2005
Posted in Calma y marejada, General | 2 Comments »

tussam.jpg

Ay, niño mío… como verás la ciudad no es lo suficientemente grande como para que dejes de verme por todas partes. Imagino que me viste en cuanto me subí al autobús, yo otra vez, vestidita de blanco para no pasar desapercibida… pero lo cierto, es que yo no te había visto, aunque me quedara allí parada, sujeta a la barra más cercana a ti que había. Si no me llega a decir mi padre “Ese que hay ahí sentado se parece al niño”… hubiera recorrido todo el trayecto seguramente sin llegar a darme cuenta de que estabas sentadito a menos de un metro de mí.

Cuando te miré, por un momento sólo vi a una persona… pero de repente se hizo la luz y creo que hasta tuve que volver a mirarte para asimilar que el parecido no era casual… Que eras tú!!! Me sentí palidecer, de verdad, y en cuanto pude me quité de allí, no por mí, ya lo sabes, sino por ti, que llevabas una cara de ajo puesta que… Luego, me dio la risa floja, pensando lo cerca que había estado de ti sin darme cuenta y lo incómodo y lo tenso que estabas tú, pobrecito mío, qué tonto que eres, vida. Te vi, todo el rato que duró el trayecto, de lejos, mirando por la ventanilla como si no te conocieras el camino (sé que venías de tu casa, hacia casa de tus padres), con los ojitos entrecerrados y grises, ese color que tienes cuando estás a disgusto. Venías con una camiseta gris, ya ves, a juego con tu mirada precisamente. Ay, mi niño, siento haberte fastidiado el viaje, te juro que no te tengo puesto un servicio de vigilancia intensiva para coincidir contigo en los autobuses.

¿Sabes que hoy hace dos meses que ya no nos hablamos? Fíjate, el otro día pensé que como era sábado no te vería… y plaff! No deberías tomártelo así… anda, tranquilízate un poco, no me gusta ver que te hago sentir tan mal, además a veces, hasta me hace gracia lo radical que puedes llegar a ser cuando tomas una decisión.

Ayer pasaste por delante de secretaría como si fueras un burro, sin saludar, con esa cara que se te pone cuando sabes que lo más probable es que me vayas a ver allí sentada. Luego entraste y saludaste… sé que no era a mí pero a ver, yo no soy tan maleducada como tú y no pude evitar (o quizá no me dio la gana evitarlo) contestarte un “buenas”, en el tono más seco que conseguí. Lo único que nuestra compi no te respondió y casi pareció que nos habíamos saludado mutuamente… Y eso debió sentarte fatal… tanto que luego cuando me viste por el pasillo me pusiste una carita, que era todo un poema… más agrio, imposible.

Y una cosa que quería decirte… Eres tonto del bote, sabes? Sigues de carabina del niñato, o es que vas de guardaespaldas? El caso es que llevas toda la semana que no das un palo al agua, vamos, que os vais a la calle a media mañana y volvéis a la hora en la que te tienes que ir a casa. Y dime… no eras tú el que se jactaba tanto de tener que realizar su trabajo correctamente para sentirse bien? No eras tú el que me dijo que su trabajo merecía un respeto? Pues perdona que te lo diga, pero se lo estás perdiendo del todo. Ahora me dirás que es que estás cambiando… y mira, vida, lo único que haces es perder los principios y volverte manipulable por un niñato que no sólo es un chulo y un vivalavirgen, sino que además, no vale nada a tu lado, como persona, como profesional y lo mires por donde lo mires. Por amor de Dios, qué haces dándole explicaciones de lo que haces o no haces, qué haces justificándote ante él, es que te has vuelto majareta perdido? Ese tío es un chichiribaina, tú eres un hombre y mucho mejor que él, me oyes? no pierdas tu dignidad, ni tu integridad por seguirle el juego. No tienes nada que aprender de él, al menos nada bueno…

Por cierto, ayer cuando me iba a casa, descapoté mi coche y al pasar te vi en la parada del autobús… Pero estabas con alguien y no mirabas a la carretera; una lástima porque me hubiera encantado que me vieras, con todo lo que te hablé de mi coche y lo que me hubiera gustado llevarte de copiloto… pararme allí delante de ti, tocar el claxon y llevarte a casa.

Cruzando el país

By Sentinela on Julio 22nd, 2005
Posted in General, Mariposas | 1 Comment »

de-punta-a-punta.jpg

(Mariposas musicales… contracorriente)