Un minutito

By Sentinela on Junio 30th, 2005
Posted in Calma y marejada, General | No Comments »

Pero qué ventolera te ha dado a ti para que andes renovando tu vestuario? Hoy ha tocado camiseta nueva, otra vez, esta vez, azul marino con bordecito blanco. La verdad, te quedaba genial pero… donde esté ese estilo tuyo en mangas de camisa arremangadas por el codo…. que se quiten todas las camisetas del mundo!

Hoy apenas te he visto pero me he dado cuenta de que mi oído sigue disponiendo de ese extraño filtro que me hace distinguir tu voz entre las demás y a distancia… Hablas y me llega de manera inexplicable el timbre de tu voz, y sé que estás cerca.

Verte por la mañana me da una energía… me recarga las pilas, pero te vas y… adiós batería. Cuando te veo por el pasillo suelo imaginar que un día continuarás caminando hacia mí, te pararás a mi lado y me pedirás que hable contigo.

Hoy tuve que pasar una llamada abajo y, como no podía ser de otra manera, me cogiste el teléfono tú. Casi inconscientemente te dije “hola” y pregunté por la persona solicitada y entonces me contestaste “sí, un minutito” y se me aflojaron las piernas…

Ristorantes

By Sentinela on Junio 29th, 2005
Posted in Calma y marejada, General | No Comments »

Esta mañana pensé ponerme el mismo vestido de aquella otra mañana… al final me arrepentí y pensé “sólo faltaba que él se pusiera la misma camiseta”, y me puse otro cualquiera que encontré en el armario. No creo que vieras la cara que debió ponérseme cuando te vi desde las escaleras con la dichosa camiseta azul…

Pues que sepas que lo único que te sienta bien de esa camiseta es el color… bueno y que es de la poca ropa que traes de manga corta y me gusta ver tus bracitos desnudos. Vaya tontería, qué es un codo más o menos? Pues hijo, así me tienes de tonta… tonta de remate. Por cierto, sí que le haces fiestas a esa amiga mía, no? parece que te disloca verla y charlar con ella. Reconozco que yo hago algo parecido al hablar con alguno de abajo cuando sé que tú me miras o me escuchas… aunque claro, no será por la misma razón.

Me ha gustado eso del desayuno de dpto… ya ves, otra vez en frente pero no me iba a colocar al lado, no? aaaah, pues entonces! Oye, cómo puedes hacerme esto, eh, niño mío? Me haces reír a carcajadas, ay madre! Conque “a la carbonera”, no? ay, mi vida, cómo se nota que los ristorantes y tú no hacéis buenas migas, con esa manía que le tienes al queso. Lo mejor fue cuando nuestra compi te corrigió y te vi descojonadito de risa y coloradito como un tomate… No hay cosa que me haga deshacerme más que verte ruborizarte, es superior a mis fuerzas. Estabas muy risueño, me encanta que estés así.

Te diste cuenta? Estaba mi compi partiendo un trozo de tarta entre tú y yo, los dos la observábamos (divertidos) y en un momento dado levantamos la cabeza el uno hacia el otro… Y aún sonreíamos cuando nuestras miradas se cruzaron (sólo fugazmente). Y no te enfades por escucharme asomada al balcón mientras te marchabas a casa.. sólo te decía secretamente “hasta mañana, niño mío, hasta mañana”.

Mi Naranjito

By Sentinela on Junio 28th, 2005
Posted in Calma y marejada, General | 1 Comment »

naranjito.jpg

Pero quién te ha dicho a ti que te sienta bien el naranja, eh? Hombre, no es que te siente mal, la verdad es que me gustado verte con algo diferente, pero es que me ha llamado mucho la atención, vamos, que hoy no pasabas desapercibido de ninguna manera. Y le dices a nuestra compi que “es que hay que cambiar, que ya es hora”… ya, ya, mi niño de mente cuadriculada, no te veo yo a ti cambiando mucho, la verdad… y encima vas a cambiar en una de las cosas que más me gustan de ti, que es tu estilo en el vestir!

Por cierto, sigues igual de tonto conmigo, eh?… ni siquiera por haber comido frente a mí el otro día, se te ha ocurrido hoy saludarme. Qué lástima, vida… esto tardará años en pasársete y yo no tengo años, entiendes? me iré antes del dpto. Qué pena me da!!

Hoy recordé que no te terminaste el pastel del postre… y eso sí que es raro. A ver si después de que yo dijera lo único que dije en toda la comida, se te cortó la digestión!

Lluvia de estrellas

By Sentinela on Junio 27th, 2005
Posted in General, Mariposas | No Comments »

lluvia-de-estrellas.jpg

El viaje a la capital del reino, muy bien y “Mamma mia!” genial, al final bailando de pie en el teatro. Me encanta pasear por la Gran Vía madrileña y pararme como una niña chica delante de la tienda de los muñecos y quedarme ahí delante del escaparate embobada mirándoles las caritas a todos. Nunca me han gustado los peluches pero los muñecos me vuelven loca, ya ves, no me compro más porque tendría que salirme de mi casa. Luego, cócteles hawaianos.

A veces a una le suceden cosas que no sabes ni por qué te pasan, ni cómo han llegado hasta ti, ni siquiera si te las mereces o no. Esas pequeñas cosas o grandes cosas que le dan emoción y sentido a la vida, como un milagro, como un regalo del cielo. Son de esas pocas veces en las que sabes que está cayendo sobre ti una lluvia de estrellas y aunque no las veas, continúan derramándose sobre ti, inundándolo todo con su luz.

Memories

By Sentinela on Junio 26th, 2005
Posted in Calma y marejada, General | No Comments »

Hoy que estoy lejos de ti, en el centro del mapa, te recuerdo… Te recuerdo ayer, cuando sonreías (nunca a mí), pero te sentía a gusto a pesar de mi presencia. Vienen a mi cabeza fugaces imágenes de ti, expresiones que hacía tanto que no veía, esos pequeños gestos que hacen de cada una de tus miradas algo especial. Únicamente guardaba en mi retina esa luz oscura que apareció en tus ojos aquel maldito día de mayo… Ahora he vuelto a descubrir que tus sonrisas pueden iluminar habitaciones enteras, edificios enteros, mundos enteros, vidas enteras. Has traído de vuelta a mi corazón imágenes empañadas por el dolor de aquellos momentos que creí que jamás podría “olvidar”

Pero estuve allí y estaba contigo de una manera u otra, y tú sonreías, y todo estuvo bien una vez más.

Mentiría si te dijera que no te echo de menos; tendrías que ver lo que yo he visto hoy, sé que te encantaría si te gusta la música tanto como a mí. Niño mío, cuando es en directo no tiene comparación con nada! Ay, te traería a cualquiera de estos teatros, te iba a gustar horrores, lo sé.

Frente a frente

By Sentinela on Junio 24th, 2005
Posted in Calma y marejada, General | No Comments »

Estaba nerviosa antes de asistir a la lectura de esa tesis… seguro que lo sabías porque me conoces y yo soy la próxima. Ya ves, en parte me hacía ilusión, un doctor más en el dpto, pero por otro me imaginaba yo allí, delante del tribunal y… Sí, sí, ya sé que al final todo llega y todo pasa, como lo pasaste tú (mientras yo aún estaba en el colegio). Sabes? me apetecía mucho que llegaran estos días para hablar contigo de la tesis, de la tuya, de la mía, de cómo te fue, de cómo lo recuerdas, y poder irte contando mis avances. Y ahora, fíjate… no va a poder ser si tú no lo remedias.

Cuando iban a dar la calificación, te juro que me emocioné… Tú estabas en la fila de delante (echo tanto de menos sentirte alrededor de mí) y pensé en cuando me tocara a mí estar frente al tribunal poniendo punto y final a tantos años de trabajo, a tantos años en ese lugar, a tantos años contigo (pero sin ti).

Hoy venías de azul, con esa camisa que tanto me gusta… Yo de negro y blanco. Allí en el pasillo me sentí rara, evitando tu mirada, evitando tu proximidad. Luego salimos y otra vez, ibais delante. Y en la copa previa a la comida… estabas ahí, tan cerquita, de espaldas, el eco de tu voz resonando en mis oídos, el perfil de tu cara, tus hombros, tu cuello, Dios mío, no soy de piedra! A pesar de todo, no soy de piedra y te quiero, y estabas ahí y yo… Yo tenía que seguir otra conversación que no me interesaba para nada y disimular que todos mis sentidos se concentraban sin pedirme permiso en cada uno de los movimientos de tu cuerpo, como si no sólo mi corazón te estuviera echando de menos, sino todo mi ser, todo lo que soy.

Y luego… mira que era larga la mesa, verdad, niño mío? Qué pasó por esa cabecita tuya cuando te viste sentado casi frente a mí? Y luego con aquel cambio… madre mía, íbamos a quedar frente a frente! Por suerte, el niñatillo oportuna y hábilmente te cambio el sitio y quedaste ahí, un sitio a la derecha… o fuiste tú quien se lo cambió a él?

Te voy a confesar que a pesar de haber estado algo incómoda por no atreverme a hablar, no lo he estado tanto por ese extraño efecto que tiene tu presencia sobre mí. Saber que estaba contigo me relajaba, aunque precisamente por estar contigo no me apeteciera abrir la boca. He observado que se te cambia la cara, que tu indiferencia hacia mí sigue siendo colocarte en el rostro, como si de una careta de quita y pon se tratara, el rictus más serio que tienes en todo tu catálogo de expresiones (que yo reconozco e interpreto mejor que las mías). Cuando conté lo del “tirón” te miré un segundo… lo hice para verte la cara, para saber si me estabas mirando, si me escuchabas, si me prestabas atención o si por el contrario estabas concentrado en el plato que tenías delante o en buscar alguna mosca por todo el comedor. Me alegré de encontrar tu mirada en la mía, creo que te estaba costando trabajo… pero ahí estabas.

También recuerdo que en un momento dado, la camarera me dijo algo y yo no estaba pendiente; entonces levanté la cabeza y te vi y en tus ojos leí claramente “te está hablando a ti”. No deja de sorprenderme entenderte de esa manera, sin una palabra entre ambos.

Me he reído mucho contigo, no lo puedo remediar. Y lo siento, me ha encantado. Te has pasado todo el rato charlando con mi jefa y la verdad, niño mío, que tu humor es especial, mucho más espontáneo y sencillo que el de tus compañeros, nada basto, genial, es encantador y sí, ya lo sabes, ya me has visto, me he reído mucho. En parte me da rabia que me hagas reír (cuando no me diriges la palabra) y que me veas, pero por otra parte siempre me ha gustado muchísimo reírme contigo y es algo, que si te soy sincera, me pone de muy buen humor. No sabes lo que significa para mí verte así, alegre y tranquilo (confiésalo, lo estabas, por eso no miraste el reloj hasta las tantas). Lástima que os fuerais tan pronto, el niñatillo te llevaba a casa, no? ojalá te hubiera podido llevar yo… (ya no sucederá ni en sueños).

Seguramente no volveré a tener la oportunidad de asistir a una comida contigo. No sé, ríete si quieres pero me gusta verte comer algo diferente de una tostada… y beber vino, Dios, cómo me gusta! Y me gusta escucharte hablar, aunque no sea conmigo, y me encanta ver las cosas que sabes, cuando hablas de deportes o de televisión o de comidas o de tantos y tantos temas y mientras tú hablabas yo me olvidaba una vez más de todas las cosas malas, de todas las preocupaciones, para disfrutar como nunca antes del milagro de tenerte frente a mí.

Raíces

By Sentinela on Junio 23rd, 2005
Posted in Calma y marejada, General | No Comments »

Me sigue pareciendo mentira, tanto que esta mañana cuando llegué y te vi en secretaría haciendo fotocopias, sentí como primer impulso darte los “buenos días”… por fortuna me callé a tiempo… No me hubieras contestado, verdad? me habrías dejado allí, con la palabra en la boca como si no me escucharas, como si yo no estuviese allí.

Un mes, niño mío, un mes… un mes sin ti. A tí no te importa, lo sé, si has podido arrancarme de ti por qué iba a importarte haberlo hecho? Sin embargo son tus raíces las que han quedado en mi corazón y a veces siento que tienen vida propia y continúan creciendo y esparciéndose dentro de mí, alimentadas por tu voz, tu leve risa lejana, tu figura, tus pasos, tu extraña mirada… Hoy te la mantuve fija, de lejos, tú me la mantuviste a mí… los dos serios, como en un duelo silencioso. Muy silencioso.

Hoy es la nit de Sant Joan y no puedo ni siquiera contártela. A falta de hoguera, encenderé una velita… al menos nos dará luz, aunque tú no te ocupes de eso y apagues rápidamente la tuya para irte a dormir.

sant-joan.jpg

De noche

By Sentinela on Junio 23rd, 2005
Posted in General, Medusas | No Comments »

Cuando cae la noche es cuando suelen aparecer todos los fantasmas que durante el día se esconden atemorizados por la luz del sol. Y ahí van desfilando uno por uno, en todo su esplendor, arrastrando el pasado, vaciando el presente, dejando profundos surcos por donde pasan… La noche de hoy no es buena, no señor, es una noche de cansancio, de miedo, de soledad, de desesperanza… o debería decir desesperación? No, ya ni para eso tengo fuerzas, las gasto durante el día intentando ser una mujer fuerte, intentando permanecer en pie, mantenerme en pie, continuar caminando aunque sea a tientas o a rastras, seguir adelante, seguir sin él, trabajar, charlar, cantar, escribir, olvidar lo que me preocupa, concentrarme en problemas triviales del día a día, disfrutar de las pequeñas ilusiones que nos regala la suerte y de esos momentos maravillosos que duran un segundo y valen toda una vida.

Pero llega la noche, y llega el silencio, y cuando todo va bien disfruto de esas horas brujas para olvidarme del sueño y aprovecharlas en estar a gusto conmigo misma… pero cuando las cosas no van bien, me sobra mucho y me falta todo. Me falta sobre todo tranquilidad, seguridad, compañía, complicidad, un abrazo, un beso, esas cosas… Estoy cansada de estar preocupada siempre por algo, siempre alguna cosa, es demasiado tiempo así, estoy agotada y no sé cómo reponer fuerzas… las mías están llegando al límite.

Todavía no sé qué demonios hago en este mundo, ni por qué me ha tocado este papel, ni qué será de mí… Tengo miedo, estoy muerta de miedo, me oyes? me escucha alguien? Quizá eso tampoco importe ya…

“Ese último momento”

By Sentinela on Junio 22nd, 2005
Posted in Calma y marejada, General | No Comments »

Sigues sin dormir bien por el calor… vaya con tu cuarto niño mío, cualquiera diría que es un horno, aunque la verdad, me imagino que esa casa tiene poca comunicación y apuesto algo a que tu habitación da al patio interior y así… comprendo que estés muertecito. Deberías irte a tu casa, la tuya, tuya, seguro que allí duermes.

Mañana se acaba el cursito que me ha permitido asistir a clase contigo durante estos días. Sé que no volverá a suceder… Ay, tengo tanto que contarte! Los resultados de aquello que me tenía tan preocupada (ahora me preocupan más aún), mi próximo fin de semana en Madrid, miles de cosas, aunque más me interesan las tuyas, saber si estás bien y las pequeñas novedades de tu día a día que tanto echo en falta.

Oye, qué vas a hacer con la comida del viernes? Desde luego, si la tesis de ese día fuera la mía serías hasta capaz de no ir… y yo me lo tomaría muy mal aunque viniendo de ti, ya te digo, me espero cualquier cosa. Pero sabes? ese día me gustaría verte allí, entre el público, a ti más que a nadie, aunque me dé mucho corte y todo eso, pero es importante para mí que asistas, por muchas razones que seguro que tú conoces tan bien como yo. Porque tú has estado al tanto de gran parte de mi trabajo, porque sabes todas las cosas que han ido sucediendo, todas esas que van paralelas al desarrollo de una tesis pero luego no quedan reflejadas entre sus líneas, porque siempre me apoyaste… lo recuerdas? siempre estuviste ahí y porque una vez fuimos compañeros y quizá también amigos y ese día será mi despedida de aquel lugar seguramente. No quiero que faltes a la conclusión de todo, no quiero que te pierdas el capítulo final porque una parte de él te pertenece. Concédenos ese pequeño homenaje, si no quieres, no me felicites, no hace falta… pero quédate hasta que todo termine, hasta la nota final, hasta que yo ya sea doctora igual que tú. Déjame compartir ese último momento contigo aunque ni siquiera nos miremos, porque así sabré que una vez te importé, que no era mentira, que no eras falso, que realmente estuviste ahí porque quisiste, no por quedar bien, ni por ser amable… Sólo porque eras tú y estabas conmigo. Demuéstrame que tienes un corazón de verdad y no de caucho… acércate, yo lo escucho.

Hechizos

By Sentinela on Junio 22nd, 2005
Posted in General, Mariposas | 1 Comment »

hechizo.jpg