By
Sentinela on Abril 30th, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | No Comments »
Dónde estás esta noche, niño mío? En qué extremo de la ciudad te encuentras? Algo me dice que estás al este, en tu casa… me pregunto si solo o acompañado. Me gustaría poder conocerte en tu casa, entre tu gente, entre tu familia, escucharte hablar con ellos… Pero también me gustaría verte en tu casa, cuando estás solo. Muchas veces me imagino qué estarás haciendo los fines de semana, allí. No sé por qué tengo la impresión de que últimamente pasas más tiempo en ese piso en el que tantas veces me he imaginado.
Siempre pienso en ti por las noches… cuando me voy a dormir y sé que tú ya hace tiempo que te fuiste, cuando me despierto a medianoche y cierro los ojos y te veo durmiendo allá donde estés, cuando sueño contigo y me pregunto si alguna vez yo he aparecido entre tus sueños, cuando son las 7 y me pilla despierta y sé que tú te estás poniendo en pie para iniciar una nueva jornada, cuando es sábado o domingo y no puedo evitar imaginar lo que sería despertar contigo. A veces me da pereza levantarme de la cama mientras estoy pensando en ti, en que te encuentras a mi lado. Podría pasarme horas y horas en ese estado de duermevela en el que me es tan fácil imaginar tu cuerpo junto al mío, en el que casi puedo abrir mis ojos y perderme en los tuyos sin nada más que hacer que soñar que estoy entre tus brazos… Nunca he dejado de desearte desde aquel día que ” te vi”. Dime niño mío, qué sientes cuando despiertas solo día tras día? …cuando te vas a dormir solo noche tras noche? Qué te dice tu dormitorio cuando cierras la puerta? Qué te grita tu cama cuando apagas la luz?
Siento celos de la primera luz de la mañana que te despierta con ese beso que yo no puedo darte.
By
Sentinela on Abril 30th, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | 1 Comment »
A veces me asusta conocerte tanto… Supongo que leo tan bien en tus ojos y en tu voz porque quizá soy yo la persona que más pendiente está de ti y de todo lo tuyo, pero ayer entraste, dijiste “buenas” y luego saliste con otra frase corta y supe que no venías precisamente radiante y que estabas raro como el día anterior al marcharte… Y no me equivoqué.
En la cafetería te tuve muy cerca, de pie, a mi lado pero sin rozarnos apenas. Me gusta estar así, sentir tu proximidad. Ay, niño mío, qué dulce tu contacto, qué gloria en comparación con lo que me sucedió el sábado pasado con el psicópata ese. Desde aquel día, lo confieso, necesitaba sentirte cerca de esa manera, sólo un segundo, pero a ti.
A veces me gusta imaginar cuando camino contigo por la calle, cuando entramos en el bar o estamos en el supermercado, que somos “algo más”… y que puedo cogerte de la mano y todo lo demás en cuanto a mí me dé la gana. El sueño dura muy poco siempre, dura hasta que te miro de frente y siento cierta vergüenza. La verdad es que desde que tuvo lugar aquella conversación, reconozco que me da mucho corte a veces cuando estoy contigo y que en realidad no me imagino abrazándote y besándote por mucho que lo esté deseando desde hace tanto tiempo… Aunque quizá sea a ti a quien no imagino en esa situación.
El otro día, te pedí que me ayudaras a abrir los viales y lo hice llamándote por tu nombre… Increíble, si supieras lo que significa para mí cada vez que lo pronuncio para tus oídos! Y si supieras cómo me suena mi propio nombre cuando eres tú quien lo pronuncia…!
No me has dado oportunidad de preguntarte nada… qué difícil es todo contigo. Me paso la vida buscando el momento adecuado, las palabras adecuadas y la manera de actuar adecuada para estar de alguna forma a tu lado sin molestarte ni inquietarte ni disparar tu señal de alarma… cuando en realidad todo podría ser muy fácil. A veces me cuesta ser espontánea contigo y a veces me duele no poder serlo y verme obligada a controlar mis palabras porque es mi naturalidad y mi sinceridad lo que más me gusta ofrecerte.
Por qué le dijiste al compañero que no pudiste salir a ver el traslado del aparato ese? que estabas muy liado? pues yo te vi dando vueltas… no sé, quizá tenías cosas pendientes arriba pero… me extrañó. Lo cierto es que ayer no fue mi día precisamente, sigo con esa extraña ansiedad sore ti y sigo sintiendo miedo y necesitando hablar tranquilamente contigo… como siempre. Ayer llegué a la conclusión de que en el dpto están deseando que termine y que me largue de allí, de que no hay nadie, salvo esa chica de abajo, que tenga verdadero interés en que yo me quede y… qué piensas tú? quieres que me quede o por el contrario estás deseando perderme de vista de una vez por todas… o simplemente te da igual? Ojalá me dijeras de alguna manera que gustaría que me quedara, y no lo digo ya porque tú sientas algo por mi, sino porque me quieras aunque sea de otra forma, me entiendes? ojalá pudiera sentir que me apoyas también en esto y que quisieras que estuviera allí mucho tiempo. Antes y no hace mucho tiempo, te veía a favor de que me quedara, me animabas y… aunque yo te decía que seguro que me tendría que ir lo cierto es que echo de menos sentirte de mi parte en ese terreno.
Qué vas a hacer este puente? Son tres días y no te he podido preguntar ni siquiera si te quedas aquí. Me gustaría que salieras… pero me gustaría que salieras conmigo. Echándole imaginación, qué te parecería pasar el día de mañana en la playa? seguro que se está genial para pasear por la orilla. Ay, si pudiera conducir te llevaba en mi coche, no veas, me lo imagino y ya me hace una ilusión que ni te la puedo explicar. Ufff, esa otra, la ilusión que me hace tenerte de copiloto, con esta primavera que tenemos y… La música te dejo que la elijas tú.
By
Sentinela on Abril 28th, 2005
Posted in Caracolas, General, Mar y Cielo | No Comments »
Estoy inquieta, nerviosa, como esperando que suceda algo que se me lleve el corazón por delante, creo haber vivido antes esto y sé que una vez más con un desenlace similar, no lo soportaría.
Por qué estás tan radiante por las mañanas? vienes con esa sonrisa en los labios que tanto me gusta y que, dicho sea de paso, tanto me alegra a mí también. Te siento animado, risueño, espontáneo, con ganas de reír, relajado, a gusto, y veo esa extraña luz que te ilumina desde dentro. No sé, no debe verla nadie más pero para mí brilla a kms de distancia. Y me pregunto por qué? Y me pregunto si es una luz propia o si alguien la ha encendido en tu interior.Hoy te vi a media mañana… dando vueltas! Tu jefe por allí y tú dando vueltas… no lo entiendo. Te sentaste y… no leías, ni escribías, ni… mirabas al infinito, a las musarañas. Y luego para rematar un buen ratito al ordenador y con disposición de irte en cuanto te fuera posible. Me sorprende y casi puedo decir que me preocupa, el hecho de ver que no estás trabajando en investigación, que estás tan relajado en el trabajo que pareciera que dejas pasar el tiempo. Eso no es normal en ti, te conozco y no es normal. Si a ti te encanta la investigación… qué sucede?? Y lo peor, cómo te pregunto por ello? Llevo más de un año intentando buscar el momento adecuado para preguntarte por tu trabajo pero ya ves, nunca es apropiado… pero ahora, la verdad, necesito hacerlo porque me preocupa que te haya sucedido alguna cosa en el laboratorio, algún altercado o algo por el estilo que te haya hecho abandonar la investigación. Espero que no sea así porque sé que es algo que te gusta muchísimo y que te hace sentir bien contigo mismo.
Ahora viene mi gran duda… y si resulta que ahora tienes tu atención concentrada en “otra cosa”? No sé si es un mal presentimiento o imaginaciones mías o qué, pero yo te noto raro y siento que algo está sucediendo, que algo te está sucediendo a ti. Tengo miedo de que la razón sea que existe alguien especial en tu vida y enterarme tarde y que la sorpresa me dé en la cara de lleno y me mate. Porque ya me sucedió, entiendes? y tengo miedo de acabar de nuevo amando a alguien que tiene a otra en su corazón.
Quizá sólo sean cosas mías, miedos míos, un efecto rebote consecuencia de haberme dado cuenta de que empiezas a importarme de una manera que ya no puedo frenar. Quizá lo tuyo no sea nada de eso, quizá sólo sea que estás a gusto de verdad contigo, que te sientes bien y de buen humor y que has decidido tomarte las cosas del trabajo de otra manera. Y en realidad he de confesar que me encanta verte así de bien, sabes? me encanta verte contento y feliz y poder reirme contigo. Esta mañana cuando dijiste lo del niño contra la pared de enfrente… bueno, una hora después todavía me partía de la risa.
Quizá sólo me suceda que te quiero y que echo de menos poder hablar contigo de tantas y tantas cosas, y que esto que siento ha superado todas las barreras que le he ido poniendo y está estallando en mi interior como fuegos artificiales… sólo que de artificial tiene poco, por no decir nada. Y es tan real que es la primera vez que viajo a mi tierra desde el año 2001, y no se me pasa ni por un momento por la cabeza la posibilidad de encontrarme con @quel en cualquier calle. Y eso dice más por sí solo que muchas cosas que yo pueda intentar decir. Me muero por verte mañana, niño mío, me muero por verte por hablar contigo, por estar a tu lado, por verte sonreír… Déjame un ratito estar contigo, quédate y háblame y cuéntame cosas, echo mucho de menos tus cosas, confía en mí, anda, cree en mí.
Me encanta cantar cuando sé que tú me escuchas… Es como cantar sólo para ti y dedicarte toda la música del mundo, la que oyes en mi voz y la que jamás me dejarás susurrarte al oído.
By
Sentinela on Abril 27th, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | No Comments »
Caminaba por una calle cualquiera cuando de pronto alcé la mirada y la vi… Allí estaba, recortándose en la noche iluminada, como creo que quizá nunca la vi antes y entonces, automáticamente pensé en ti y deseé con más fuerza de lo que lo había sentido en todo el día, que estuvieras allí conmigo y pudieras verla tú también.
He de reconocer que por vez primera a mi tierra le faltaba algo, y que ese algo eras tú… maldita sea! Me da miedo llevarte tan dentro de mí… porque cada vez queda menos para que la vida nos lleve por caminos diferentes. Me da miedo quererte, sabes? me da pánico amarte como podría llegar a hacerlo. Me aterroriza descubrir demasiado tarde que estoy enamorada de ti y que ya no hay marcha atrás,que te has instalado en un rincón reservado de mi corazón y que ya no puedo sacarte de allí. Y el sólo hecho de perderte cuando nunca te tuve me angustia.
Lo que siento comienza a tomar forma en mi interior, a amoldarse, a asentarse, a tener razones y principios y a regirse por ellos, comienza a convertirse en una función más de mi organismo y nadie mejor que yo sabe lo peligroso que es eso. Y lo peor es que te veo raro, sabes? hoy te has ido mucho tiempo antes del normal… Madre mía, la última vez que observé cosas raras en ti de este estilo había una mujer de por medio. No quiero pensar en estas cosas, pero tampoco quiero evitar planteármelas. Digas tú lo que digas… lo cierto es que sería lo más normal del mundo; sólo que a mí me daría algo.
Hoy todo ha estado genial contigo. Me encantó que te pararas a preguntarme en las escaleras y te quedaras tanto rato, y luego que me hablaras un par de veces en secretaría, delante de otra gente y por iniciativa tuya, para preguntarme por el médico y por mi tierra. No me lo esperaba, de verdad. Luego, tras la noticia de los comentarios que hace alguien sobre mí me puse de muy mal humor por no decir otra cosa y necesitaba decírtelo pero no podía irme hacia donde tú estabas y soltártelo todo, no me gusta hacer que me aguantes en ese estado, aunque sé que me conoces de sobra y que sabes que me lo tomo todo bastante a la tremenda.
Mi sorpresa, y la tuya también, fue encontrarte al bajar del autobús… vaya cara de asombro me pusiste! pero creo que veníamos en autobuses diferentes, eh? Aproveché para comentarte un poquito lo que me pasaba y como siempre, fue mano de santo. No sé qué me sucede que cuando algo me preocupa y te lo cuento a ti, deja de preocuparme de manera inmediata, nunca he sabido por qué produces ese efecto en mí… pero me haces sentir tranquila, sabes? Supongo que siempre he sentido que me escuchas y que me entiendes y que puedo confiar en ti, en tu discreción, en tu prudencia, y que todo lo que me has dicho siempre ha sido para ayudarme. Ojalá alguna vez fueras tú el que me contara sus cosas y me dejaras ayudarte.
Te he echado de menos estos días, niño mío… Deberías ir a mi ciudad, hace lo menos veinte años que no vas, lo sé, pero si entonces te gustó ahora seguro que te gustaría más. Pero tienes que verla ahora, en primavera, que está preciosa para pasear. Sabes? si un día me dices que vas a ir me vas a dar una alegría por mucho que yo no vaya contigo (soñar es gratis, ya sabes). No sé, te imagino por allí en tantos sitios, y se me dibuja sola la sonrisa en la cara. Qué, te apetecen tres días…? ahora viene un puente, jejeje.
Las mangas de la camisa arremangadas por debajo del codo…. Mmmmm, ya empezamos. Ay, la primavera, la primavera…!!!
By
Sentinela on Abril 24th, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | No Comments »
Mañana me marcho a mi tierra, estaré sólo un par de días pero no he podido despedirme de ti. Ya sé que tú ni siquiera te habrás acordado de que mañana no estaré allí con vosotros; te darás cuenta cuando no me veas aparecer y preguntes dónde estoy.
Seguimos como siempre… una de cal, una de arena, un rato así, un rato “asa”. Los dos últimos días he estado ocupada, trabajando con mi jefa en la tesis, me debes haber visto en el despacho. En fin, casi ha sido lo mejor porque me sentía un poco rara. Por cierto, a ti también te siento un poco raro… no sé, niño mío.
Me gustó verte tomar tinto de verano y… qué fue eso que soltaste cuando nuestra compañera te dijo aquello sobre si el kiosquero fuera una mujer? “Coño, que venga!”… eso dijiste? Anda que tú también a veces eres un fantasmita, eh? Y yo mientras pensando… “Ironías de la vida, deseas a cualquier mujer menos a la única que se te acerca”.
Bueno, mañana me voy a acordar mucho de ti, me gustaría que estuvieras conmigo o al menos poder llamarte… Ya, ya, ya sé que no puede ser. Sabes? ayer por la mañana me sucedió algo muy desagradable; por primera vez en mi vida tuve que quiarme de encima a un tío que me aborda a veces por el centro y juraría que o está un poco chalao o desesperao perdío. Ya ves, yo que pensaba que estaba a salvo de estas cosas, fíjate, diciéndole al fulano ese que me soltara porque no paraba de agarrarme. No llegué a sentir miedo porque el cabreo era mayor, pero fue muy desagradable hasta que conseguí que me dejara en paz.
Últimamente me sucede cada cosa que vamos… A ver qué tal me van estos dos días fuera. Me hace ilusión lo de viajar por ir a mi tierra, aunque claro, que sea por motivos médicos pues… Espero no echarte mucho de menos, vida… no sé si lo conseguiré. Estos días ando un poco nerviosa y si pienso en ti me da por plantearme ciertas cosas. Por qué el viernes a la salida no volví a verte su ciando yo me marchaba tú ya estabas firmando? Te entretuviste? te entretuvieron? habías quedado con alguien? Siento miedo… Miedo de enamorarme de ti y de que tú te enamores de otra… y tener que presenciarlo.
Acuérdate de mí estos días, aunque sólo sea al caminar hacia el desayuno. Sé que no te es indiferente lo que me digan… ay, ojalá me llamaras! Sigo soñando contigo. Nos vemos el miércoles, vale? Te quiero, niño mío… no sé por qué me parece que me acompañas, debe ser que siempre te llevo conmigo.
By
Sentinela on Abril 20th, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | No Comments »
Fue mañana, recuerdas? fue mañana el final, fue mañana el principio de otra vida. A veces parece que todavía te veo allí sentado, que aún escucho aquel extraño tono de voz. Fue mañana cuando me obligaste a renunciar a una ilusión que jamás he sido capaz de perder de vista porque eres tú mismo quien la mantiene y la renueva en mi interior.
No lo puedo remediar, estoy inquieta, nerviosa, con cierto miedo. Mañana fue cuando realmente te conocí, hace muchos meses, muchos años, muchas vidas atras. Sé que tú también lo recuerdas, a pesar de la lluvia, el invierno, el calor, la ausencia y el silencio, sigue presente en tu memoria como lo sigue estando en la mía.
Intento no hacer un drama de todo esto, sabes? porque en realidad tenemos algo que celebrar. Míranos ahora… cuando salí de aquella habitación nunca pensé que fuera posible recuperar al menos una pequeña parte de lo que acababa… acabábamos de perder en metro y medio, en un aire que se cortaba, en palabras que no volverían a pronunciarse. Sin embargo lo hemos hecho, desandamos y reanudamos el camino muchas veces pero aquí estamos, siempre un poquito más hacia delante y eso es motivo de celebración. Es un triunfo, sabes? un triunfo nuestro, de lo que una vez compartimos y ni tú ni yo logramos destruir en aquellos días. Eso que nos unió tantas veces, a través de tantas conversaciones y tantas risas, a través de tantos momentos a solas o entre la gente, a través de la música que llevamos dentro de nosotros… eso, continúa vivo y tú lo sabes y nos ha traído de vuelta al punto en que nos encontramos.
Y quiero agradecerte todo lo que hiciste por desenterrar lo que una vez sepultaste a golpe de palabra. Gracias por abrir tantas sendas, por destruir tantos muros, por acercarte, por permanecer, por estar aquí, por seguir aquí, por continuar a mi lado de una manera u otra, por escucharme como lo hacías, como lo haces, por apoyarme (hoy he vuelto a sentirte de mi parte), por hacerme olvidar poco a poco, por hacernos avanzar por un camino seguro, por devolverme algo que crei perdido para siempre, la tranquilidad de tu compañía, la libertad para ser yo misma a tu lado, gracias por recoger todos los pedacitos que dejamos abandonados y pegarlos con paciencia, sabes que yo te ayudo, sólo un gesto tuyo, una mirada me basta para entender.
Gracias por ser tú.
Gracias por existir.
By
Sentinela on Abril 19th, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | No Comments »
Qué extraña luz inunda tus ojos estos días, niño mío? De verdad que no sé qué te sucede pero vida, te veo algo en la mirada, sabes? un brillo diferente, un color turquesa casi indescriptible, ese color que solamente aparece en tus ojos en momentos de emoción… sí, sí, te miro y me pareces radiante, y me encanta verte así. Te noto contento, alegre, con ganas de reír, y me resulta maravilloso.
Ayer… bueno, no me acerqué a ti al saludarte pero tú sabes, no?, no hace falta que te diga nada. Luego enseguida te conté lo que me ha sucedido estos días y mi próximo viaje a mi tierra por motivos médicos. Tenía que decírtelo antes de que llegaran los del sitio. Oye, y eso de ir un día a la feria y de paso??? Ay, ay, ay… En fin, si no fuera por lo bien que te veo…
Me gustó saber que una vez intentaste apuntaste al conservatorio para aprender solfeo… Bueno, me encantó saberlo, vamos, es una de esas cosas con las que consigues sorprenderme. Saber cantar… pues mira, la conversación esa me ha servido para soñar esta noche que cantaba contigo, te lo puedes creer?
Hoy he podido contarte lo de mi coche… el dichoso estreno. Sé que puedo confiar en ti, me lo has demostrado miles de veces, y tú sabes que lo hacía y lo sigo haciendo y que para mí eres especial. Me ha venido muy bien charlar esta mañana contigo, un ratito a solas, no me sentía demasiado animada y me apetecía estar a tu lado y tener una conversación tranquila y distendida. Luego, cuando dije en la cafetería que me iba y supiste a dónde, me miraste muy serio, más serio de lo normal y casi me pesó irme sin decirte qué me sucedía pero son tanta gente allí preferí ser discreta. No sé niño mío, me miraste de un modo que… bueno, te vi un poco preocupado por mí, así que gracias… Y gracias por preguntarme cuando me viste a la vuelta, como siempre a media escalera, a no sé cuántos metros de distancia, los dos parados hablando. Bueno, te quedaste allí, escuchándome e interesándote por lo que me habían dicho y yo te lo conté todo, en vista de que antes no te había dicho ni media palabra del tema. Te preguntarás por qué en lugar de hablarte del coche no te hablé de que me tenía que ir a eso… Pues es que me sentía agobiada y preocupada y no muy bien, y yo contigo tiendo a ser muy sincera y no quería contarte dramas y que me vieras así y encima agobiarte.
No sabes lo bien que me hiciste sentir hablando conmigo allí en las escaleras. Luego apareció esta chica de abajo y me contó que tenías una sonrisa algo picarona mientras hablabas… No sé, debe ser eso que tienes estos días que, no te lo vas a creer, pero le da a tu sonrisa un toque especial que me contagia tu alegría y me hace olvidar las cosas malas y las preocupaciones. Me alegro mucho de que estés así, niño mío, me encanta verte contento y risueño. A lo mejor no lo ve nadie más que yo pero a mí me deslumbras, que lo sepas. Gracias por tu alegría y por tu risa y por quedarte conmigo, gracias por seguir estando ahí a pesar de todo.
Ya sabes que te quiero, no? Pues cada día un poquito más.
Hasta mañana, vida.
By
Sentinela on Abril 15th, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | No Comments »
Pues nada, yo estoy de vacaciones y debería estar escribiendo, al menos ese era mi propósito para esta época del año. Y claro, la web pues también de vacaciones, forzadas pero vacaciones al fin y al cabo. Ya ves, niño mío, otra vez con la vista liada, una pequeña recaída y eso que todavía no estaba ni medio bien. A este paso no sé cuándo demonios voy a terminar la tesis, eso si la acabo, que ya te he dicho muchas veces que no me hago yo leyéndola con el tribunal y las preguntas y todo eso. Sí, sí, que todo se pasa y al final no es tan malo, pero oye, me vas a decir que no estabas nervioso cuando te tocó a tí? Tururú, que seguro que sí (además, que me lo contaste una vez; no te acuerdas, no? pues me lo contaste).
En fin, que ni he podido ir a la feria y se me va la semana y ná, ni una sevillana. Jolines con el año, y me quejaba del anterior! Bueno, vida, espero que tú sí que hayas ido a la feria y te lo hayas pasado pipa… Y que me lo cuentes a la vuelta! Me encanta saber que disfrutas de las cosas y que lo pasas bien. Ya me gustaría estar contigo alguna de esas veces, pero en fin, lo que no puede ser no puede ser y además es imposible, no? Anda, niño mío, queda un fin de semana, verdad? pues nada de descansar ni de estudiar, eh? vete a la feria, a bailar sevillanas y a beber rebujito!!
Un beso, vida. Sé feliz, jejeje.
By
Sentinela on Abril 9th, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | 3 Comments »
Cuando ayer hablabas de la serie esa y la individua dijo que ella se hartaba de llorar, recuerdo que tú mencionaste que a ti también a veces se te saltaban las lágrimas… y eso me llamó mucho la atención porque me reafirma en el concepto que tengo de ti, en la idea que tengo de cómo eres, en eso que siempre he intuido al mirarte a los ojos, al conocer la música que te gusta. Ya ves, niño mío, yo no me equivocaba, tienes un alma dulce, sensible y cálida, mientras que la mía es rígida, dura, arisca y fría.
Necesito motivos para no quererte y sólo descubro razones para no dejar de pensar en ti. A veces, cuando miro tu foto, me parece mentira haber estado contigo esa misma mañana, haberte escuchado, haberte visto, haber estado a tu lado, y casi me parece un sueño saber que al día siguiente todo va a repetirse y voy a volver a estar contigo, a escucharte, a verte y a estar a tu lado. Qué suerte la mía por haberte conocido! Qué suerte la mía por el tiempo que pasé cerca de ti! Qué suerte la mía por las pequeñas cosas que un día compartiste conmigo!
Ayer me sorprendiste varias veces, sabes? Hablabas y yo descubría cosas sobre ti… Es lo que más siento, lo que más echo de menos desde aquel día, charlar contigo, seguir conociéndote poquito a poco, tus gustos, tus opiniones, tus manías, tus costumbres, tus secretos, tu pasado, todas tus cosas buenas, ese conjunto de pequeños detalles que te hace único para mí.
A veces no sé si voy a poder quererte más sin enamorarme de ti.
By
Sentinela on Abril 8th, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | No Comments »
Ufff, una semanita sin verte… Otra semanita sin verte. Se me va a hacer larga, la verdad, pero hoy al menos la cosa no ha estado mal y te he sentido de buen humor, tranquilo, a gusto. Me alegra verte así
Un desayuno bastante largo en el que he estado a gusto a pesar de la mujer esa, porque la charla ha sido agradable y variada y sin bromitas continuas. Eso sí, al final la tipa esa y tú charlando sobre lo encantados que estáis con esa serie de TV… mira, oye, qué me dio un poquito de rabia pero entonces te dirigiste a mí y me la recomendaste, diría yo que encarecidamente y eso me gustó. No sé, me lo dijiste como cuando yo te recomiendo algo que sé que te va a gustar, hasta me dijiste el horario y la cadena en la que la ponen. Así que, ya que no solemos tener unos gustos muy dispares y que me he enterado que hasta te llega a emocionar, pues… habrá que verla, no? aunque sea pá probar. Yo me fío de tí, niño mío.
Luego me tuve que ir antes, por el médico y te tuve que dejar acompañado por la individua que llevaba un buen rato hablando de su dichoso embarazo con el que parece que tiene fijación… Qué plomo de mujer! Y a mi vuelta, como parece que soy un poco bruja, salí al pasillo porque sabía que ibas a subir y claro… sucedió y hablé un poquito contigo en las escaleras sobre lo que me había dicho el oculista. Me animó mucho que te pararas conmigo, no venía yo muy contenta y me encantó ver que aún puedo hacerte sonreír. Si, es verdad, te noté sonriente y encantador y más tarde cuando te despediste hasta el otro lunes, también te vi de un humor excelente y por eso te deseé buena feria y te dejé marchar. Sabes que hace dos años que no me despedía de tí en feria? Sí, el año pasado apenas te hablaba cuando nos fuimos de vacaciones, recuerdas, verdad? No hace falta que te cuente más.
Ay, disculpa por decirte lo de la camisa, vida, pero es que te vi y era algo tan impropio de ti que… Por no decir que esa es una de las que más me gustan y vaya cómo la traías. Si llega a ser otro no le hubiera dicho nada pero contigo pues… no me lo pude callar. Luego me sentí como si te hubiera hablado en calidad de… En fin, no sé, te siento tan cercano que me suceden estas cosas, aunque me consta que no te ha molestado y que sabes por qué te lo dije.
Por último… me han contado que querían hacerte ir a investigar en tu turno de vacaciones y que te has negado. Pues sabes lo que te digo Que me encanta que lo hayas hecho! Mira, si ese quiere investigar que vaya él o mande al niñatillo que a los dos les pagan por hacerlo. Tú bastantes veces has ido sin cobrar, fines de semana y vacaciones durante tu tesis, ahora que vaya otro que tú tienes todo el derecho a disfrutar de estos días libres, a desconectar y a mandarnos a todos a la porra si te da la gana, que nadie dirá que no te lo has ganado. Que pases buena feria, niño mío, nos vemos a la vuelta. Descansa y pásalo bien, vale? Mil besos.