Descuadrícula

By Sentinela on Marzo 31st, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | No Comments »

Bueno, ya ha dejado de ser secreto lo de la individua… menuda papeleta le ha caido, o digamos que se la ha buscado ella solita. En fin… el caso es que cuando lo ha dicho te he mirado y te has quedado igual. Así que creo que ya lo sabías, verdad? Es que no has dicho ni palabra, vamos, ni de sorpresa siquiera; te has quedado mudo como si ya estuvieras de vuelta. O eso o el asombro te ha petrificado… No, no, sigo opinando que ya lo sabías. Ahora me asaltan las dudas, claro… Y si aquel día que estabas tan raro te habías enterado del tema y…?

Me apetece hablar contigo, a solas, lo echo de menos. No hemos vuelto a vernos en el autobús y me encantaría. Nuestra compañera dice que eres un tío muy raro, que no quieres tener nada con nadie, ni deber nada, ni aceptar favores, ni que nadie te perturbe ni te saque de lo que para ti es normal. Ay… va a ser que a mí me gusta la gente rara, no, niño mío? Si confiaras más en mí… Si me permitieras acercarme… Dónde escondes la dulzura que se desprende de tu mirada? Ay, ojalá me dejaras descuadricularte un poquito!! Sshhh, tranquilo, sólo un poquito, vida.

Ah, la camisa de ayer era nueva? Muy bonita, qué buen gusto tienes. Soy adicta a tu estilo de vestir, a tu manera desenfadada pero elegante de llevar la ropa y a la forma en la que se percibe tu cuerpo a través de ella.

Tú o aquel

By Sentinela on Marzo 30th, 2005
Posted in Arena de otras playas, General, Mar y Cielo | 3 Comments »

Hoy hace tres años que no sé nada de aquel al que tanto quise, de aquel que casi me quiso, de aquel por quien hubiera cambiado toda mi vida… Sé que me escuchabas hablar con esa chica acerca de ese tema, pero no me importa porque tú lo conoces desde hace tiempo, lo recuerdas? yo te lo conté porque era muy importante para mí.

Luego no me marché contigo en bus… ciertamente lo dejé marchar contigo dentro porque tenía mucho en qué pensar y no podía posponerlo, era sobre aquel y sobre ti y sobre mí. Hace ya un tiempo que me pregunto acerca de la profundidad y la realidad de aquella historia que tanto me marcó, sobre mis sentimientos y los suyos… Y es que ahora tengo otra referencia y no la puedo pasar por alto.

Él era una persona maravillosa, eso es verdad, a pesar de todo, sin embargo todo fue a través de mails y a través de un chat y era un chico muy reservado, tanto como tú. Hablamos al teléfono tres o cuatro veces y en persona… pues hora y media. Hora y media en la que ni siquiera me sentí a gusto con él. Fue especial porque le quería, claro, pero… recuerdo cuando nos despedimos que me sentí temporalmente “desenamorada”. Casi estoy convencida de que aquella historia fue para mí tanto porque él fue el primero que me correspondió y hasta ahora nadie más lo ha hecho y algo así no se olvida fácilmente.

Pero realmente le conocía? Realmente le quería? Esta tarde, después de bajarme del autobús lo pensé… Cuántas veces he estado contigo, niño mío? cuántas veces he hablado contigo! Ni por mail, ni por chat, nada de eso… a tí te conozco en persona, conozco tu voz, tu manera de hablar, tu acento, tu tono según el estado de ánimo, conozco tu forma de mirar, el brillo de tus ojos cuando te ríes, me sé de memoria cada uno de los rasgos de tu cara, cada una de tus expresiones, tu trato diario, tu conversación, tu forma de ser (no toda, claro). Te he contado mis cosas, me has contado otras tuyas, hemos bromeado, me he metido contigo, me he reído contigo, hemos discutido y además… me conoces de la misma manera que te conozco yo.

Y siempre me he sentido a gusto contigo, siempre me has hecho sentir tranquila, me has hecho sentir yo misma, entiendes? a tu lado no tengo que ser nadie más que yo, y puedo guardar silencio que jamás me tomarás por una mujer poco expresiva porque tú sabes cómo soy y por eso ni siquiera siento vergüenza de sepas esas cosas que no contaría a nadie.

Por todas estas cosas, hoy, al bajar del autobús, me pregunté a quién elegiría en una situación límite… y la respuesta me vino sola. Y hoy ´sé que a pesar de todo, de lo que sucedió en el pasado, de lo que aquel significó para mí y de esto que arrastramos tú y yo hacia ninguna parte, hoy sé niño mío, que te elegiría a tí apenas sin dudarlo porque es contigo con quien me apetece estar un minuto, o una hora o toda la vida.

Y porque te quiero, y porque esto que siento por ti no quiero repartirlo con nadie más y porque hoy más que nunca siento esta pequeña historia que tú protagonizas sin querer como la más real que he vivido, por todo eso, a partir de hoy aquel que casi me quiso será solamente eso y nada más y formará parte de mi pasado y no de mi presente.

Porque mi presente lo ocupas tú, lo llenas tú.

Te invito

By Sentinela on Marzo 29th, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | No Comments »

TIGRA 29-03-05.jpg

Niño mío, hoy sólo quiero invitarte a dar una vuelta en mi coche. Te invito a ponerte al volante y a pasearte por esta ciudad que está tan preciosa en primavera. Sí, sí, ya sé que cuando te `lo proponga mañana, si me dejas, me vas a decir que no, que no te atreves, pero yo sé que sí te atreves y además sé que te gustaría. No sé, igual le volvías a encontrar el gusto a eso de conducir.

Bueno, si no quieres llevarlo (que igual te da algo sólo de pensar que le suceda alguna cosa a un coche que no es tuyo), descuida… yo te llevo, vale? Me dejarías llevarte por Sevilla, niño mío? Te fíoas de mí? Sí, ya… que ni lo sueñe, verdad? no me aceptas un Cd, y me vas a dejar tenerte de copiloto… Que me espere sentada, vaya. Pues mira, me encantaría, sabes? Recogerte una tarde, a la salida del trabajo, en la parada del autobús, parar mi coche e invitarte y que me dejaras llevarte a casa, al menos eso!!

Pero… no se me ocurre una estampa más deliciosa que tú al volante de mi coche… uffff, vida.

Niño travieso

By Sentinela on Marzo 28th, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | No Comments »

Casi puedo imaginarte de pequeño, escondiéndote debajo de la cama para no ir al colegio y encerrado en el cuarto de baño y tu madre echándote la bronca del siglo… Uy, uy, uy, qué niñito más malo has sido, vida! La verdad es que me ha encantado que lo contaras, ya sabes, cuando de repente nos cuentas esas cositas tuyas, de cuando eras un nene, es que se me cae todo.

Ha sido genial poder charlar contigo un ratito mientras tomábamos café, no hay mejor manera de empezar la jornada, la semana y la vuelta de las vacaciones. Has visto que hoy íbamos los dos vestidos casi iguales? jejeje… Y venías totalmente desconectadito de todo, eh? ni el precio del desayuno, ni las llaves, ni la baya… vamos, que traías la cabecita casi de milagro. Bueno, es buena señal, eso es que has descansado mucho en estos días y que te han sentado de maravilla y yo me alegro mucho por ti.

Ay… que te has “jartao” de ver Semana Santa y yo apenas he visto 5 cofradías, con lo que a mí me gustaaa! Me hubiera encantado haber visto alguna contigo pero eso sí que es muchísimo pedir, verdad? No estabas tú pensando en nada más ocurrente, eh? Tranquilo, ya sé que no puede ser.

Y oye… sé que me has visto charlando con el alumno ese otra vez, y bromeando y todo eso… pero mira, sé un poquito objetivo, crees que a él le contarías las cosas que te cuento a tí? Crees que con él tengo tanta confianza como contigo? por ejemplo, lo de la Parafarma… pues se lo he dicho a dos personas, ya ves, y tú eres una de ellas, y la otra por supuesto no es el niñato ese. Es que luego tengo la impresión de que… bueno, no sé, igual lo imagino. De todos modos, cómo seguir demostrándote sin que quede evidente que no te cambiaría por nadie? Te quiero niño mío, cómo decírtelo sin palabras?

Lunes de gloria

By Sentinela on Marzo 27th, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | No Comments »

Porque voy a verte después de una semana sin ti… y eso sí que es gloria.

Sabes? he soñado varias veces contiho estos días, me resulta curioso poder acompañarte de esa manera. El martes vi los Estudiantes en tu calle, muy cerca de tu casa, pero me quedé en ese recodo que hay antes, justo en el lugar desde el que yo no veía tu balcón ni tú podrías verme si te asomabas. Sé que fue lo más prudente y que no te hubiera gustado encontrarme allí abajo.

Espero que hayas pasado una buena semana, niño mío, que hayas descansado estos últimos días y que mañana vengas de buen humor y se te haya pasado un poquito ese raro que brillaba en tu mirada el último viernes que te vi. Yo te he echado de menos pero reconozco que este paréntesis me ha venido bien.

Nos vemos mañana, vida, a las 9. Buenas noches niño mío… duerme bien.

Tu nombre

By Sentinela on Marzo 19th, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | 1 Comment »

Bueno, creo que la web se va a tomar vacaciones a la vez que yo… Una semanita de descanso. Aprovecharé que no voy a verte ni a saber de ti para tomarme n tiempo de reflexión (aunque no tengo mucho que reflexionar) y reposar la vista unos días. Además, así no aburro al personal contando cómo te echo de menos, niño mío.

Sabes? Llevo más de semana y media recordando mis sueños y todos los días sueño contigo. Nunca es nada significativo pero siempre estás ahí, siempre conmigo. Eso me hace pensar que quizá cuando no recuerdo los sueños, cuando tengo el ritmo de vida normal, quizá también entonces sueño contigo todas las noches.

Qué más decirte? Que disculpes por no llamarte nunca por tu nombre, por decirte siempre “niño esto, niño lo otro”. La verdad es que nombre me encanta y me encanta aún más pronunciarlo cuando tú me escuchas pero temo que te des cuenta de ello… Para mí es muy bonito decir tu nombre, sabes? …pero nunca soy capaz de llamarte por él.

Por último… pues que me encantaría estar invitada al balcón de tu casa esta Semana Santa que apenas voy a poder salir. Ya sé que un tercero es un poco alto pero oye, mejor que estar entre la bulla de gente… Sí, sí, lo sé, de ilusión también se vive, no? No eres capaz de aceptarme un CD y me vas a invitar a tu casa… ya… seguro!! tendrías que estar muy turulato para atreverte a semejante odisea. Sería demasiado e implicaría tanto que… madre, si lees esto creerás que me he vuelto loca del todo.

De todos modos… ojalá me llamaras esta semana, sólo para hablar conmigo y preguntarme cómo estoy. Ya sé que no lo vas a hacer, y menos tal y como acabaron ayer las cosas… Pero te voy a echar de menos y, ya sabes, que me haces falta niño mío, que me siento muy sola cuando sé que no te voy a ver y cuando pienso que seguramente no te importa demasiado cómo me encuentro, sólo lo indispensable entre compañeros, nada más, nunca nada más.

Bueno, vida, pásalo bien estos días, aunque tengas que trabajar, aprovecha para descansar de mí, no creo que me eches en falta, qué más quisiera yo. Sal a la calle y ve cofradías y disfruta la Semana Santa que sé que te gusta. Me encantaría poder salir contigo… qué se le va a hacer! Piensa en mí aunque sea una sola vez… ojalá me llamaras, ojalá un día sonara el teléfono y al descolgar escuchara tu voz al otro lado. Recuerda que te quiero y que voy a estar pensando en ti. Un beso, niño mío. Mil besos, vida.

Ayunar de ti

By Sentinela on Marzo 18th, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | No Comments »

Por qué eres así conmigo? En serio, ni lo entiendo ahora ni lo he entendido nunca. Una vez más, otra vez, por enésima vez, has vuelto a rechazarme un disco. Desde que me respondiste esta mañana a lo del fútbol me di cuenta de que hoy traías el chip cambiado y no sé si únicamente para mí. Luego, te pregunté si habías escuchado el disco y… por muchas veces que me he jurado no hacerlo nunca más, el caso es que te lo ofrecí y me dijiste que no. Seguramente no sabes de qué manera me ofendes cada vez que me desprecias algo tan simple como es un puñetero CD. Y créeme que no te entiendo… Por amor de Dios, es que no se puede ser más cuadriculado en esta vida, ni más cabezón, ni más orgulloso, ni más… joder, niño!! Te llamé “esaborío”… muy discreto para lo que quería llamarte; y lo dije entre risas y tal… aunque te hubiera cruzado la cara a ostias.

Es música, entiendes? sólo música y no te la ofrezco porque te quiera, me oyes? te la ofrezco como se la ofrecería a cualquiera, porque no me importa, ni me molesta, al contrario. Y te la ofrezco además porque en este caso es tu grupo preferido y porque sé que te va a gustar mucho y por ahorrarte tiempo y trabajo y… Y tú me lo desprecias como si me debieras la vida a cambio, como si aceptarlo te comprometiera a algo conmigo y quisieras dejar bien claro que “No hay nada entre los dos”, que no tengo nada que hacer contigo, que tú vas a seguir en tus trece por el resto de tus días y que ni siquiera lograré jamás prestarte un simple CD… Que jamás me permitirás llegar a ti. Es eso lo que quieres decirme cada vez que me dices que no, verdad?

Imagino que en el fondo, muy en el fondo, prestarte ese disco sería como dedicarte cada una de sus canciones… y tú lo sabes, y por eso me haces el desplante. Pero sabes? ya es tarde vida, ya te he hablado yo de él, ya te he dicho que te encantará y cuando lo oigas te acordarás de mí…

Es cierto que me has ofendido y la gilipollas soy yo que te permito hacerlo una y otra vez. Y tú haces gala de tu orgullo desmedido y yo me trago el mío en aras de un amor que seguramente no mereces. Pero no lo puedo evitar, si supieras lo que siento cuando estoy contigo… no, quizá tampoco lo entenderías. Debería pasar de ti, ignorarte, no volver a confiar en ti ni a ofrecerte nada, hacerme yo la orgullosa, la autosuficiente, la independiente y no necesitarte más. Pero “soy incapaz de ser más fuerte; incapaz de no quererte”.

Quizá sea ésta la última batalla en la que continuo llevando yo la iniciativa… para nada. Hoy me dieron ganas de partir el disco en tus narices y mandarte a la… pero en realidad tú ni siquiera llegas a enterarte de lo mal que me haces sentir con esas negativas tan absurdas. Y al final de la mañana, convite, y he estado contigo, con nuestra compañera (que por cierto, dice que eres un desagradable por lo de antes) y otra gente… Y aparentemente estabas bien conmigo y yo contigo y todo era normal, pero yú y yo sabemos que no era normal, que no estabas bien conmigo y yo tampoco lo estaba contigo y que había algo tirante entre los dos que creo que nadie más sabría apreciar nunca.

Y sí, sí, la segunda era cerveza con alcohol, qué pasa? Te molesta que me tome una copa? O es que sabes que se me suelta la lengua? Sí, sabes que además con una ya la pillo… a ver si es que eso te preocupa! Si fuera así jamás me lo dirías, aunque no descarto de tenga algo que ver porque si no, qué más te da lo que yo beba? Tendría gracia, sí señor, que fuera tu manera de cuidar de mí.

Y no quisiste venir con nosotras evitando así el trayecto en bus conmigo. Eso casi fue lo mejor porque yo venía de ánimo bastante mal y encima por tu culpa y… Me despedí de ti diciéndote “buena semana” cuando quería decirte muchas más cosas, entre ellas que te quiero y que voy a echarte mucho de menos esta semana en la que no voy a verte. Qué rarito estabas hoy conmigo para ser el último día antes de las vacaciones! El alcohol en mi casa hizo el efecto que tenía que hacer y me di el lote de llorar a gusto por todo lo que sigo perdiendo sin haberlo tenido nunca y por amarte de esta manera.

Por qué le dijiste a esa, antes del desayuno, la broma esa de que te dedicara un disco si salía por la radio en el programa que hoy hacían desde el sitio? A veces parece que tonteas con ella… y me das celos a mi. Pues que sepas que hoy te ha salido genial la jugada. Pero esa lo único que tiene en mente es un ataque de cuernos y yo te tengo en mente a ti. Y oye, qué gracia lo que nos dijo el compañero, que íbamos conjuntados. Y es que los dos vestíamos hoy muy bien, jejeje. Lo tuyo de hoy, realmente espectacular, de escaparate niño mío, la camisa, los pantalones, la chaqueta, tu carita, tus ojos, tu boca… madre de Dios!!

Ahora una semana en la que me toca “ayunar de ti”. Ya te estoy echando de menos, sobre todo por la manera en la que ha terminado todo hoy y saber que tendrá que pasar una semana hasta poder enderezar lo que quiera que sea que hayamos dejado torcido, que no roto… No, roto no está, lo sabemos, roto nunca estuvo, por eso seguimos adelante. Acuérdate de mí estos días mi niño, acuérdate de la que más te quiere en este mundo, que yo te llevo conmigo “de polizón”.

La bomba

By Sentinela on Marzo 17th, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | No Comments »

Hoy venías especialmente brillante, ingenioso, con ese pequeño y genial toque de mala leche que cuando te sale así de natural me resulta fascinante porque es muy agudo, a veces hasta encantadoramente retorcido. Me gusta el día que nos sorprendes con esos arranques, de verdad, además me haces reír a carcajadas y me encanta que tú también te rías.

Hoy estabas de mejor humor aunque te he visto muy poquito pero eso te lo noto en seguida. Por cierto, con la otra camisa que me gusta, no? Eso es chantaje emocional, de celeste me vuelves tarumbita del todo, niño mío. Imagino que a la vuelta de Semana Santa la tijera le habrá dado un repaso a tu cabecita… lástima porque, joder, qué bien estás ahora! Es cierto que te hace algo mayor y que tras el corte de pelo pareces más joven, pero mira, a mí es que tal y como estás ahora, te miro y me dejas clavada en el sitio y sin poder articular palabra. Que exagero? pues no, que esta mañana hasta me pusiste nerviosa y esta tarde cuando te ibas… me tenías allí delante mientras hablabas y sonreías y… Ni tengo palabras. Me gusta verte así, alegre y risueño. Hoy he estado cantando para ti en tu dpto; “Contigo aprendí que tu presencia no la cambio por ninguna”.

Oye… sabes ya la noticia bomba sobre esa individua que me amarga los desayunos? Te la ha contado el compañero? No sería por eso por lo que ayer estabas así de raro…? Yo no la puedo decir, he prometido guardar el secreto pero confío en que no estés interesado en ella porque ha demostrado ser una inconsciente, reincidente para colmo… Y yo no quiero alguien así para ti, te mereces algo mucho mejor; mejor que esa y mejor que yo, por supuesto… Aunque de todos modos conmigo podrás contar siempre y siempre me encontrarás esperándote. A veces creo que podría seguir esperándote toda la vida.

29 grados

By Sentinela on Marzo 16th, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | 4 Comments »

Ay, niño mío, pero qué te sucedía hoy? Mira que venías que cuando te he visto de cerca me has dejado sin respiración… ay, con la camisa que más me gusta, la cazadora vaquera, esos pantalones. Jolines, vida, es que a veces no sé cómo no me envidia el mundo entero cuando voy caminando a tu lado.

Pero hoy, como estos días atrás, estabas raro… y no sé si es conmigo… y quizá sí lo sea. Hay algo en tu tono de voz aunque me sigue sonando a gloria mi nombre en tus labios. Hoy, en la cafetería mi mano se ha encontrado dos veces con la tuya. Una, un encontronazo al ir a acercar un café, mi mano sobre la tuya, y fue fortuito, de verdad. Y luego cuando te pasé el servilletero, la tuya sobre la mía… Ay, mira que me gusta sentir el tacto de tu piel, por Dios! me parece precioso eso que siento. Todavía creo poder sentirlo. Me encantan tus manitas, hoy menos frías, pero suaves; ojalá pudiera tenerlas entre las mías mucho, mucho tiempo.

Y ahora dime… te molestó que estuviéramos riéndonos esa chica, su alumno interno y yo mientras recogían éter? Es que eso que dijiste sonó muy extraño, como si te fastidiase o algo… No sé, espero que no fuera por mí, que estaba de espaldas a ti incluso. Y luego le dices a ella al final de la mañana lo del grifo… Ahí me dejaste pillada del todo, vida. No hubiera sido lógico cerrar tú el grifo y decírselo? Cualquiera diría que era por fastidiar o por delimitar al máximo tus responsabilidades. Pero era tan raro en ti…. Además, llegaste con una cara muy rara, de verdad traías una expresión francamente inusual en ti, como si te sucediera algo o como si estuvieras cansadísimo, de hecho estuve a punto de preguntarte si te encontrabas bien. No sé, niño mío, igual sí que te pasaba algo y como siempre te lo guardas sólo para ti. No me gusta verte así y no poderte preguntar porque una de dos, o me dices que no te sucede nada o la pagas conmigo.

La chica esa dice que quizá te ha molestado verme reír con el alumno ese… pero eso es imaginar demasiado alto, verdad? Porque es que encima como fuera eso sería pá darte dos tortas, que yo sólo tengo ojos para ti y ese chaval me cae bien pero no te cambiaba por él ni loca perdía que estuviera. De todos modos yo creo que te pasa algo diferente… o eres tú y algo tuyo, o es algo del trabajo que te ha ocurrido, o al final es conmigo y estás un poco… comenzando a aguantarme.

El remate fue ese viaje en autobús, sentada a tu lado, los dos en silencio medio trayecto. Te lo vi enseguida, sabes? que no estabas por hablar, ni te habías sentado y ya lo supe. Entonces te cruzaste de brazos y te pusiste a mirar por la ventana como si la que llevaras a la derecha fuera una absoluta desconocida… Una forma muy evidente de decirme que no querías hablar, así que me di por enterada y guardé silencio hasta que tú quisieras. No quería decir nada, y mira que me apetecía charlar pero bueno, compartir el silencio a veces tampoco está mal y yo siempre estoy bien con tal de estar contigo. Bueno, te diré que por un lado tenía algo de miedo, por otro me hacía gracia esa forma tuya de ignorarme… Por qué no querías hablar? Por mí? Por ti? Por qué? A mitad de camino, hablaste del calor y decidí probar suerte y preguntarte sobre si tenías que volver a clase… Para sorpresa mía me seguiste la conversación y más o menos ya fuimos hablando hasta el final. Total… que no sé, vida… encima es que sentí que tuviste ciertos detalles conmigo; me llamaste cuando llegaste a la parada del 34, me avisaste de que el 21 estaba en la otra, me preguntaste por lo de ayer… Todo eso me hace pensar que no es conmigo lo que te sucede y sigo recordando esa carita que traías a mediodía que quería expresar mucho más de lo que decían tus palabras.

Ya estamos como siempre que sé que te sucede alguna cosa y sé también que no la vas a contar. Me preocupas un poquito. Nunca me ha gustado que te guardes las cosas, sabes? creo que ni siquiera me importaría que las descargaras conmigo, de vez en cuando. Yo no se lo contaría a nadie, sabes? jamás saldrían de mí tus cosas. Tu confianza es un tesoro demasiado valioso como para arriesgarse a perderla.

Y si te agobio yo tranquilo, en Semana Santa podrás descansar de mí… aunque yo te voy a echar muchísimo de menos.

Estoy deseando verte mañana, a ver qué tal… Y quiero invitarte al volante de mi coche, y quiero dejarte ese CD que hoy llevaba en el bolso y no he podido ni mencionar… no te he visto para músicas, verdad? Ah… cómo no ibas a tener calor con la camiseta debajo! No me hables de tu ropa interior que me das muchas ideas, niño mío…

Cansado, niño mío…?

By Sentinela on Marzo 15th, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | No Comments »

Te noto un poquito raro, un poquito serio, no sé si es conmigo o es que estás cansado, ahora más con las prácticas y que luego no te dejan ni un minuto libre. De todos modos, intento que no te canses de mí. Sin embargo, a pesar de eso raro que yo noto, hoy me has vuelto a preguntar por el médico… sí, sí, era otro médico y tú no lo sabías pero para mí es igual de válido porque te interesas por lo que me sucede… Por eso fui luego y te conté que iba a la otra consulta. Discúlpame que no te pregunté a ti por las prácticas ni nada, te solté lo mío y me fui, hay que ver, lo que más rabia me da es que en realidad me moría por quedarme charlando contigo pero… ya te digo, no quiero resultarte pesada y alargar las conversaciones demasiado. Ay, niño mío… cuando llegué al laboratorio estabas allí de pie, solito, sin hacer nada, que me dieron muchas ganas de quedarme, acompañándote hasta que te fueras, seguramente estabas cansado y te quedaban diez minutos para irte, hoy comías allí y todo, con lo duro que se te hace y yo no te dije ni media palabra… Créeme, cuando salí del laboratorio me entraron unos remordimientos… pero sigo teniendo mucho miedo a que te hartes de mí.

Ahora te cuento dos cositas… Hace dos noches soñé que tonteabas con una, una alumna para más inri. Te recuerdo perfectamente inclinándote sobre ella y cogiéndole la mano, madre mía. Te juro que me sentí palidecer como hacía muchísimo tiempo que no lo sentía… Casi creo que debí palidecer realmente.

Y otra cosita… Ayer, cuando te vi llegar a media mañana para desayunar y yo estaba asomada al “balcón”, sentí que se me aceleraba el corazón y se me aflojaban las piernas… Ya ves, como no te hubiera visto en una semana. Me encanta que produzcas ese efecto en mí!!

Ah, y gracias por pagarme el café, descuida que sí, que otro día invito yo. Ay, tengo cosas que hablar contigo y no sé cuándo podré, la Semana Santa se nos echa encima y ni siquiera sé si libras o iras a trabajar. Ufff, me sigue sabiendo fatal no haberte dicho nada más antes de irme y sobre todo pensar que puedas estar raro conmigo. Eso es que me da mucho miedo y más ahora que te necesito tanto; yo con poquito ya soy la más feliz del mundo pero no des marcha atrás, no me falles ahora, sólo te pido eso… aunque en realidad nada puedo pedirte.