Ojos para ti

By Sentinela on Enero 31st, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | 7 Comments »

it arap sojO.jpg
(Óleo de Carmen Valverde)

Qué bien te sienta el gris… Era nuevo? No me suena habértelo visto antes… Pues te queda genial, niño mío. No te he dicho nada, ya, pero es que igual no te cae bien que te eche un piropo… Demasiado riesgo. Pero, ay, qué lindo estabas, madre!!

Hey, qué rato más… divertidamente embarazoso, delante del supermercado. Cómo se le ocurre a esa mujer preguntarme “cuál de los dos es tu marido?”. Ya es la segunda vez que intenta casarme con alguno, sólo que la otra vez me emparejó contigo, recuerdas? Te lo conté y todo. Pues nada, debe ser fijación que tiene la señora. Tú te has reído, pero la verdad, también te reíste la otra vez y mira, me he dado cuenta de que cuando alguien me dice un cumplido o algo a lo que tú no puedes o no quieres añadir nada, simplemente ríes.

También me he dado cuenta de que tu compañero y amigo debe estar al tanto de todo porque ante una pregunta tan ocurrente, conociéndole, él debería haber hecho algún comentario, algún chiste, sacarle punta por donde fuera… Y no, se quedó mudo como un muerto y sugirió entrar en el supermercado. Ese sabe demasiado, no? En fin, no pasa nada, imagino que el tema ha tenido que salir entre vosotros más tarde o más temprano y sé que confías en él. Sé que no lo contarías a otras personas más ajenas. Además, por mí, vaya, que lo sepan todos, no es ningún delito. Si te soy sincera soy mucho más prudente por ti que por mí.

En fin, a la buena mujer le dije “ninguno” y todo quedó en un comentario tonto… Me hubiera quedado bien decir algo como “ninguno, Dios me libre!” aunque lo que hubiera querido decir es “ninguno, uno está ocupado y el otro no se deja, así que va a ser que no”… Pero si digo eso igual me dejas de hablar para toda la eternidad. No lo puedo evitar, sabes? me da mucho miedo que vuelva a suceder, que vuelvas a dejar de hablarme y de sonreírme y de…. Niño mío, si me vuelvo a quedar sin tu sonrisa me muero. No soportaría vivir todo aquello de nuevo, te lo juro, no lo soportaría.

No sabes lo que me cuesta ignorarte en el dpto cuando la verdad del cuento es que sólo tengo ojos para ti.

Goleada

By Sentinela on Enero 29th, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | No Comments »

Niño mío, siento lo del partido, los míos han ganado a los tuyos… Ay, lo habrás pasado fatal en el segundo tiempo y te habrás estado acordando de todos mis paisanos y de la madre que los parió. Con lo que a ti te gusta el fútbol! Menos mal que lo habrás visto en casita y no en el campo, muerto de frío y encima cabreado.

Hale vete a dormir, que mañana será otro día. Ufff, cualquiera te dice nada el lunes, jejeje. La verdad, que ya me gustaría ser yo la que te ganara a ti alguna vez… y por goleada.

Calor, calores

By Sentinela on Enero 28th, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | No Comments »

Hoy hacía tanto frío que daban ganas de quedarse en la cama hasta las tantas… y no doy más detalles. Viernes festivo y yo sin verte… Si no llegas a pedir el día de asuntos propios, yo hubiera ido hoy a trabajar. Ya ves, por “verte amanecer”, cualquier cosa.

Por cierto, qué es eso de que en tu cuarto tienes frío por las noches, eh niño mío? Y cómo se te ocurre decírmelo! Ay, ay, pero es que no te das cuenta de que a mí se me ocurren muchas formas de evitarlo…? Me lo soltaste y me entraron unas ganas tremendas de agarrarme a tu cintura y hacerte entrar en calor…

Ay, vida, que no soy de piedra aunque te lo parezca, eh? Bueno, aunque tú más que nadie sabes que no lo soy, verdad? A propósito… por qué aquel día fuiste tú el primero en decir “lo siento”??? Por ello, debo darte las gracias, a pesar de todo ahí me demostraste algo importante.

Dímelo!

By Sentinela on Enero 27th, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | 4 Comments »

Estoy harta de aguantarte tonterías, sabes? Mira, hoy es que paso de ti, niño, que te den, me entiendes? De modo que para preguntarle cosas a la impresentable esa sí que te apetece charlar, no? Pues mira, pregúntale lo que te dé la gana y sigue, anda, sigue charlando con ella, que me tienes un poquito cansada de tanta estupidez. Qué? Prefieres su conversación tonta y superficial, no? Pues nada, tú mismo, mira, se nos ha unido tan permanentemente al desayuno que vas a tener la fortuna de poder seguir hablando con ella hasta que te jubiles, fíjate tú qué suerte te ha caído sin comerlo ni beberlo.

Lo que más me decepciona es que no aprecias en absoluto hablar conmigo y que todo es diferente entre los dos dependiendo de si ella está o no… En fin, no sé de qué demonios me sorprendo, ahora que lo pienso seguramente mi conversación nunca la has apreciado, la estúpida soy yo.

Hoy me has interrumpido… Estaba hablándote y me has interrumpido para una tontería de las tuyas con el otro, sí, sí, mucha risita arriba, risita abajo, pero luego ya no se ha retomado la conversación y para una vez que estábamos hablando tú y yo… Es inútil, no tienes el más mínimo interés.

Si yo fuera de otra manera… En fin, volvemos a lo mismo de siempre, a la razón verdadera de por qué no podía ser y al “por qué” que nunca me llegaste a explicar aquel día. Mira que me dijiste cosas, eh? Mira que soltaste cositas por esa boquita tuya que hasta entonces tantas veces me había sonreído… pero no llegaste a formular una razón que me dejara claro por qué no podía ser. Ante esa ausencia de un motivo convincente, siento decir que mi primera opción es la que he pensado siempre en estos casos: yo. Es decir, que si yo no fuera yo, que si yo no fuera como soy, que si yo fuera de otra manera y los espejos en los que me reflejo devolvieran a mis ojos una imagen diferente, las cosas contigo también podrían haber sido diferentes… Al menos, una oportunidad.

Son muy bonitos los cuentos de hadas pero yo no creo en ellos; en la vida real las cosas no funcionan de esa manera, a la vista está. Y por esa misma razón prefieres su charla a la mía. Ay… cómo has sido capaz de cortarme? Sí, mucho decir “perdona que tal y que cual” pero lo cierto es que has pasado de lo que yo te estaba hablando para ocuparte de una de tus pamplinas y sabes? me ha sentado bastante mal pero ya no sé si darle importancia o dejarlo por imposible, ya no sé qué hacer.

No sé cómo permito que con una cosa tan simple y tan tonta me hagas tanto daño.
Siempre me hablas muy serio cuando estamos solos o nadie más participa y a mí me encanta hablar en serio contigo pero… echo de menos una sonrisa y una pequeña broma a punto, como todas las tuyas. Qué mal repartido está el mundo… prefieres hablar con esa que hablaría con cualquiera que tuviera oídos para escucharla y conmigo que valoro como nadie el tiempo que paso a tu lado, apenas cruzas cuatro palabras y media.

Ya dicen, no? la suerte no está para quien la busca sino para quien la encuentra y está visto que yo jamás voy a tener nada que hacer contigo. Lo más triste es que no te intereso como mujer pero, es que ni siquiera te intereso como amiga ni como persona, ni… Cuando me vaya de allí no me echarás de menos, nunca me echarás de menos. Me olvidarás como a tantas otras personas que han pasado por el dpto y de vez en cuando recordarás mi nombre a colación de algo y luego volveré a caer en el olvido. Nunca seré nadie para ti… En fin, no sé ni cómo pude pensar en poder ser alguna vez alguien en tu vida, madre de Dios, si jamás he sido alguien especial para nadie… por qué iba a serlo para ti? Sí, precisamente para ti… Si no han podido quererme otros, por qué ibas a poder tú? Quizá pensé que conociéndome desde hace tanto y luego mostrándome ante ti tal y como soy, podría haber alguna posibilidad. Si, ya ves, aunque yo siempre haya dicho que sabía que esto no iba a ninguna parte, la verdad es que la esperanza es lo último que se pierde, y una, secretamente, siempre confía y espera algún milagro de esos que les suceden a los demás y les cambia la vida. Como tenía que ser, no ha sucedido contigo y el tiempo va pasando y nos separa definitivamente. Mi vínculo con ese lugar se va perdiendo a pasos agigantados y hoy te lo he hecho notar pero sé que a ti no te importa. No, no te importa que a la vez que se pierde ese vínculo, se pierde lo poco que queda entre tú y yo… Quizá es que para ti nunca hubo nada, no sé por qué nunca cuento con esa posibilidad. Me iré, cada vez está más claro, me iré de allí y no volveré a verte, y todo será como si nunca hubiera sucedido y tú seguirás adelante y yo te recordaré siempre.

Ojalá hubiera tenido elección en esta historia, ojalá hubiera podido elegir no “enamorarme” de ti, sabes, ojalá, porque era un suicidio y yo lo sabía por muchas razones, y aunque intenté no dejarme llevar y evitarlo, y por muchas épocas que tuve de semi-indiferencia hacia ti, lo cierto es que al final, me has ganado todo el terreno, y te has instalado en mi vida y en mi alma y en mi corazón y ahora no sé cómo arrancarte de ahí, te lo juro que no lo sé. Aunque… tampoco me arrepiento porque he sido muy feliz.

Dime una cosa, niño mío… de verdad todo va a terminar así? Ese es el único final posible? No puedo ser amiga tuya? Amiga al menos, no te pediría más, te lo juro, jamás te pediría más porque sé que todo tiene un límite, que las personas tenemos un límite y que hay barreras que no pueden traspasarse, pero… Necesito saber si te importo en algo, me entiendes? sólo eso, saber si de verdad te importo algo o si te da igual si estoy viva o muerta, saber si me echarás de menos cuando ya no esté con vosotros o si harás como si de un día cualquiera se tratara y yo no hubiese pisado jamás ese lugar ni mi vida hubiera estado jamás intentando rozar la tuya.

Me debo estar volviendo loca para sentirme así por ti, por ti que ni me miras, ni me hablas, ni me preguntas nada, ni te interesa nada mío y ya, por lo que veo, ni me escuchas… Quédate con la individua esa, que parece que te lo hace pasar mucho mejor que yo aunque sea a base de estupideces. Yo ya no puedo hacer más, soy como soy y eso no tiene remedio.

Siento ser yo la que te quiere, supongo que habrías preferido otro tipo de mujer, verdad? También es mala suerte que para una mujer que se fija en ti tenga que ser yo, precisamente yo, como si no hubiera mujeres en el mundo. Pues mira, qué le vamos a hacer, he sido yo, menuda ocurrencia la mía, verdad? Lo siento, siento no ser más interesante, ni más guapa, ni más divertida, ni más… Creo que tienes todo el derecho del mundo a pedirle a la vida las mismas oportunidades que tienen los demás, qué menos? No puedo culparte por ello, las cosas son así, y eso yo no puedo pedírtelo. Ojalá pudieras verme de otra manera… pero para ello tendrías que enamorarte perdidamente de mí y quizá no pueda ser, o quizá no seas capaz o quizá… simplemente la vida sea así y no se pueda hacer nada.

Pero sabes una cosa? Ésta que está aquí, ésta que te escribe, ésta con la que ya no quieres hablar apenas y de la que apenas te interesa su vida, ésta a la que no puedes amar, ni querer, ésta a la que nunca mirarás… te quiere, y seguramente te querrá para el resto de su vida, pase el tiempo que pase y suceda lo que suceda, ésta que hoy aún te acompaña te seguirá llevando en su corazón.

Ya no es una elección, es un hecho: Te quiero niño mío, y eso es lo que hay.
Todos los besos.

PD.: Si por mano de Dios o del demonio alguna vez lees esto y yo estoy equivocada, no te lo calles niño mío, no te lo calles nunca… Dímelo, dímelo, dímelo!!!

Envuelta en ti

By Sentinela on Enero 26th, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | No Comments »

Cuando has abierto esta mañana la puerta del departamento y te he visto sonreírme desde el umbral, he pensado “qué más puedo pedirle a la vida es este momento?”. Madre mía, niño, qué guapísimo estabas hoy con ese jersey gris tan clarito de cuello alto! Tanto que mientras te fuiste a por el chaquetón no pude evitar dejar escapar una risita nerviosa. Ufff, qué difícil es sentarse a tu lado y tragarme las ganas de besarte, caminar a tu lado y contener el impulso de cogerme de tu brazo…

Hoy he vuelto a meterme un poquito contigo, ayer también lo hice y bueno, noté que te sorprendió pero también noté que te hizo gracia… Antes te gustaba, siempre era así… Ea, no, no, descuida, no me voy a pasar diciéndote cosas que puedan sentarte mal, ya no soy capaz de eso. Por cierto, una vez te dije que eras un corcho y sentí que te molestó aunque no me dijiste nada… Hace mucho tiempo, lo sé pero no se me ha olvidado; si te hice sentir mal, perdóname, a veces se me iba la mano y la palabra, lo reconozco. Yo que nunca he sido muy ingeniosa, contigo lo fui como con nadie, eres la persona a la que le he dado más caña en mi vida… Hasta que me di cuenta de que podía llegar a ofenderte y ya no fui capaz de seguir hablándote así.

Oye… de verdad te ha gustado mi dibujo? Nunca te había enseñado ninguno, quería que vieras éste, el mejor, aunque tenga que ser en foto. Mmmmmm, deliciosa tu cara de sorpresa cuando te dije que era mío.

Ay, me alegro de que te hayas traído los guantes, no me gusta que pases frío; ibas muy abrigadito, ya te digo, sólo faltaba que llevaras un abrigo en lugar del chaquetón. Sabes, cuando voy contigo, como hoy, a tres grados solamente, sólo siento el frío azotando mi cara y cortando mis manos, pero mantengo el alma y el corazón arropados por un sentimiento cálido que me renueva la energía y compensa con creces el viento de fuera.

Anoche te vi en sueños y desperté a las cinco de la madrugada pensando en ti, imaginando lo que sería dormirse abrazada a tu cuerpo. Me encantaría tenerte a mi lado en estas frías noches de enero para tener el placer de terminar el día con un beso tuyo y envuelta en tu calor.

atleuvnE.jpg

A salvo

By Sentinela on Enero 25th, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | 1 Comment »

Si supieras que he estado hablando con el niñito ese sobre ti a lo mejor te enfadabas… encima el asunto era por qué no tienes novia. Ay, te enfadarías, lo sé, pero que conste que no saqué yo el tema. Según el nene, no tienes novia porque aún no te ha entrado una mujer con el suficiente arte… Va a ser eso, fíjate, que yo arte, lo que se dice arte, no tengo ninguno.

En fin, tranquilo niño mío, que sólo ha sido un pequeño comentario, además, lo cierto es que lo que más han salido en la conversación son tus buenas cualidades, jeje, no te quejarás. Siempre me encanta cuando otros te alaban delante de mí, ya sabes que me hace sentir secretamente orgullosa.

Sssshhhh, anda no te preocupes, tú estás a salvo en mis labios y en mis oídos. Jamás hablaría mal de ti, jamás diría nada que te perjudicase, porque te mereces lo mejor y porque es lo mejor lo que quiero para ti. Y por esa misma razón jamás permitiría que nadie hablase mal sobre tu persona delante de mí, jamás permanecería callada ante cualquiera que te criticara o te juzgara. Te quiero demasiado como para que no me haga daño a mí también todo lo que vaya en tu contra.

Esta mañana estabas especialmente ingenioso y risueño, me ha encantado tu manera de responder, no sé. Si la individua esa me amarga el desayuno, tú me lo transformas en lo más maravilloso del día. Me contagias la sonrisa, vida.

Abriendo senda

By Sentinela on Enero 24th, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | No Comments »

adneS odneirbA.jpg

Ya me podías haber preguntado cómo me encontraba, no? Qué pasa, tengo que estar muriéndome para que te dignes a hacerme un poquito de caso?

Hoy has estado más serio conmigo que estos días atrás… y casualmente ha coincidido con que hoy ha vuelto a aparecer “esa”. Se acabó la tranquilidad, la intimidad y la charla amena, a partir de ahora volvemos a la risita, a la tontería, al chiste fácil, a escucharla a ella… Siempre te ríes mucho con esa mujer y le sigues las bromas o se las haces tú, mientras que a mí… Bueno, yo la verdad, nunca he sido tan ocurrente ni tan aguda, qué le vamos a hacer… En fin, para qué decir más?

Niño mío, por favor, no nos hagas dar más pasos atrás, ya hemos retrocedido demasiadas veces para volver a avanzar luego. El camino no está cortado, podemos seguir adelante, entiendes? podemos continuar abriendo sendas.

Te he visto a mediodía, cuando pasaba en coche por la parada del autobús, estuve a punto de pegar un frenazo y no sé muy bien si por el coche que tenía delante o por el hecho de encontrarte. Y allí estabas, de charla con dos mujeres, y por un momento he tenido celos del mundo entero, de todas esas personas que tienen la libertad de poder hablar contigo sin que exista nada detrás que enturbie la relación, que produzca tirantez en la conversación y que congele las sonrisas.

Dos opciones

By Sentinela on Enero 23rd, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | 1 Comment »

Qué harías si leyeras esto? Qué harías si un día descubrieras que a pesar de todo lo que me dijiste aquel día yo sigo queriéndote, incluso más que entonces? Qué harías si un buen día yo te confesara lo que siento de verdad?

Sabes niño mío?, tienes dos opciones. Una es enfadarte mucho conmigo, como la otra vez, darte por ofendido y poner expresión de no entender nada y luego dejar de hablarme por el resto de tu vida y ponerme cara de zapato cada vez que nos cruzáramos.

La segunda es aceptar que hay una mujer, en alguna parte, y la habrá siempre, que te lleva en su corazón y con la que podrás contar pase lo que pase. Una mujer que te quiere de manera incondicional. Así de simple, así de claro.

Dime… qué elegirías?

De ilusión también se vive

By Sentinela on Enero 22nd, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | 2 Comments »

Hola niño mío, cómo va el sábado? Estás bien? Dónde estás?
Yo, ya ves, en casa, con este principio de trancazo que me tiene bastante decaída. Si ya me decía ayer la gente que tenía mala cara… Ahora que lo recuerdo no sé ni cómo me atreví a preguntarte, pero.. de verdad, mi jefa me había dicho que me veía verdosa. Me alegro de que a ti no te lo pareciera, aunque no sé si es porque cuanto te miro se me mejora la cara o porque como os dije a ti y al otro, no os fijáis mucho en mí. Por un momento me vi coqueteando y hasta me hizo gracia, claro que sé perfectamente que al no estar solos me lo podía permitir.

Por cierto, por qué cuándo alguien me hace un cumplido delante de ti, tú te limitas a sonreír? Comprendo que no salga de ti decirme nada, como hacías al principio, pero… oye, me dicen que estoy elegante, o me comentan algo especial sobre mí y tú, siempre sonríes, pero sólo sonríes. No sé qué se te pasa por la cabeza en esos momentos, a veces me pregunto si es tu manera de salir del paso o de darle la razón al que sea sin pronunciar palabra.

Esta mañana he ido al centro, y eso que estaba medio dormida, pero me gusta pasar las mañanas de sábado por allí; supongo que me hace sentirme más cerca de ti, aunque es muy probable que tú ni siquiera estés por la zona. Suelo imaginar que estoy en una cafetería y entras y te quedas conmigo, o que nos encontramos y… En fin, suelo imaginar mil cosas que no deberías saber.

He vuelto a soñar contigo; me gusta la sensación de despertar y recordarte en mi sueño. Me gustaría tenerte aquí conmigo, me haces sonreír, me haces ser más optimista y más positiva… Ay, sólo Dios sabe dónde estarás ahora mismo? Quizá con tu familia, quizá solo en tu casa… Sabes? se me ocurre que mi piso debe estar como a mitad de camino entre esas dos viviendas.

Vente a merendar, te invito a lo que quieras, vale? Hoy nos quedamos en casa, ponemos música o vemos la tele y charlamos un ratito. Y quédate si quieras, quédate hasta mañana, quédate siempre.
Jejejeje no, no se me está yendo la olla… Ya te he dicho que me imagino muchas cosas…

Buenas tardes niño mío… o buenas noches.
…Ay, esto no te lo había dicho nunca.

Necesidad de ti

By Sentinela on Enero 21st, 2005
Posted in General, Mar y Cielo | No Comments »

Tengo tantas ganas de estar contigo… sólo estar a tu lado, aunque no hablemos pero sentirte cerca de mí, poder alzar la mirada y contemplar la tuya que tanta serenidad me transmite. Hoy estoy muy cansada niño mío, incubo algún resfriado y ya ves, como tú, a base de Frenadol®. Me duele la garganta y el cuello y todo. Y sabes lo que necesito? Que me abraces y que me beses y que me mimes y que me sonrías…

Sabes? hoy cuando estábamos en la tienda de informática y tú ya nos habías dejado imaginé encontrarte en la calle a la salida… y sucedió! Me encantó. Me alegro de verte tan bien ahora, te siento mucho mejor. Por cierto, ese jersey negro de cuello alto te sienta que… que da gusto mirarte; y el otro, el gris, y el azul con la camisa que a mí me gusta… Estás guapísimo, de verdad.

Por cierto, tu jefe es gilipollas, está mal de la cabeza o se entrena por las noches para ser tan cabrón? De nuevo me habéis dejado desayunar sola a media mañana, a un metro de vosotros… Tu jefe me da la espalda y a ninguno de vosotros se le ocurre hacer nada; es que no lo entiendo, por Dios, qué sucede, a las 9 sí somos amigos y a media mañana ya no somos ni compañeros? o es que cuando está “ese” no tenéis ni voz, ni voto propios? No estoy enfadada contigo, pero me molesta mucho que me hagáis el vacío de esta manera y hoy estaba yo muy sensible para algo así. Tú no te habrás dado ni cuenta, estabas con lo del sorteo del fútbol como un niño chico… Ay, si en el fondo aunque me meto contigo y el tema recurrente, lo cierto es que me gusta verte así de entusiasmado. Es bonito verte ilusionado por algo.

Ufff hoy sí que te necesito… cuando estoy vulnerable he de tener cuidado, temo no controlar mi necesidad de ti y “buscarte” más de la cuenta. Bueno, creo que por ahí puedes estar tranquilo, hay cosas que jamás permitiré que sucedan de nuevo… por ti y por mí.

Aunque ahora mismo no sé lo que daría por cerrar los ojos y poder abrazarte, y quedarme así, envuelta entre tus brazos y arropada por tu calor.