Un brindis
Esta noche quiero brindar por muchas cosas…
Por todas las veces que he podido contar con él… Con él, que siempre me apoyó, mi amigo e-special con el que la vida no me dio la oportunidad de compartir nada más que aquellos meses, aquellos días, aquellas noches… Confidencias, música y algo más. Por todas las veces que le quise más de lo que debía. Por elegirle. Por que Rock y él sean eternos.
Por dos años de altibajos, dos años en los que luchar por una posibilidad entre un millón, dos años de los que no me arrepiento. Por todos los buenos momentos que hicieron que mereciera la pena, por todo lo feliz que fui cada momento que compartí con él. Por conseguir que fuera sincero conmigo y mostrara esa cara que nadie conoce… eso sí que merece un brindis. Por mi primera historia de amor materializada… aunque haya sido en un “no”. Por las veces que aún me hace soñar.
Por los malos ratos, por las cosas que he aprendido, por lo que me hayan aportado las personas que me rodean, por saber con quién cuento de verdad y con quién no, por las sorpresas (por todas), por los sitios que he conocido, por las vueltas que da la vida (aunque sólo sea la de los demás), por cada pequeña ilusión que me haya hecho seguir adelante.
Por los recuerdos que me acompañan y son parte de mí. Por las personas que viven en mi corazón, en mi memoria, en mi presente o en mi pasado… Por las que habitarán mi vida en el futuro.
Por este sitio en este pequeño mundo, por la oportunidad que me da para que mi alma cuente lo que mi boca callará siempre. Por vosotros que me leéis, al otro lado de la pantalla, mucho más cerca de lo que parece de todas las cosas que siento.
Por la amistad, por la verdadera, por esa que va más allá de lo que se ve o se oye.
Por la libertad.
Por último, por algo inesperado que rompe todos los esquemas y es capaz de equilibrar el balance de un año que estaba en números rojos. Quién ha dicho que nunca… …?
Muy bonito. Me encanta la frase..”por las que habitarán en mi futuro”. Es una frase cargada de esperanza. Y la esperanza nos hace vivir. Y mientras estamos vivos hay esperanza, ¿no?. Uf..cuantas veces he utilizado esa frase. Cuando miro hacia atrás..veo la de veces que me he sorprendido. El destino es un cachondo. A mi la vida (al menos la mía) me recuerda al Tren fantasma. Vas muy deprisa..y cuando parece que te vas a chocar irremediablemente contra una pared..giras a la izquierda o a la derecha..y al final..al final te salvas porque la atracción termina. En fin, que debe ser la hora..(las seis de la mañana)..que ya desvarío. Que me gusta que hayas usado esa frase.
Susi
PD. Ahhh que ya he vueltooo