By
Sentinela on Diciembre 31st, 2004
Posted in Caracolas, General, Mar y Cielo, Medusas | 2 Comments »
Esta noche quiero brindar por muchas cosas…
Por todas las veces que he podido contar con él… Con él, que siempre me apoyó, mi amigo e-special con el que la vida no me dio la oportunidad de compartir nada más que aquellos meses, aquellos días, aquellas noches… Confidencias, música y algo más. Por todas las veces que le quise más de lo que debía. Por elegirle. Por que Rock y él sean eternos.
Por dos años de altibajos, dos años en los que luchar por una posibilidad entre un millón, dos años de los que no me arrepiento. Por todos los buenos momentos que hicieron que mereciera la pena, por todo lo feliz que fui cada momento que compartí con él. Por conseguir que fuera sincero conmigo y mostrara esa cara que nadie conoce… eso sí que merece un brindis. Por mi primera historia de amor materializada… aunque haya sido en un “no”. Por las veces que aún me hace soñar.
Por los malos ratos, por las cosas que he aprendido, por lo que me hayan aportado las personas que me rodean, por saber con quién cuento de verdad y con quién no, por las sorpresas (por todas), por los sitios que he conocido, por las vueltas que da la vida (aunque sólo sea la de los demás), por cada pequeña ilusión que me haya hecho seguir adelante.
Por los recuerdos que me acompañan y son parte de mí. Por las personas que viven en mi corazón, en mi memoria, en mi presente o en mi pasado… Por las que habitarán mi vida en el futuro.
Por este sitio en este pequeño mundo, por la oportunidad que me da para que mi alma cuente lo que mi boca callará siempre. Por vosotros que me leéis, al otro lado de la pantalla, mucho más cerca de lo que parece de todas las cosas que siento.
Por la amistad, por la verdadera, por esa que va más allá de lo que se ve o se oye.
Por la libertad.
Por último, por algo inesperado que rompe todos los esquemas y es capaz de equilibrar el balance de un año que estaba en números rojos. Quién ha dicho que nunca… …?

By
Sentinela on Diciembre 30th, 2004
Posted in General, Mar y Cielo | No Comments »
Qué hay niño mío? Dónde estás? Cómo estás?
Imagino que bien, en tu rutina festiva, saldrás a desayunar, estudiarás y te desplazarás de una punta a otra de la ciudad sin decidirte a vivir definitivamente en ninguna.
El otro día estuve trabajando en tu mesa… Sssshhhh, tranquilo, nadie me vio, estuve sola todo el rato. Me gusta estar entre tus cosas porque parte de ti está ahí, escondido entre ellas.
El Destino se resiste a cruzarte en mi camino durante estas fiestas y ya hace una semana que no te veo. Me encantaría encontrarme contigo al volver una esquina, al entrar en un café, al subir en un autobús, y poder charlar contigo y desearte todo lo mejor para este 2005 que ya tenemos pisándonos los talones… y que nos separará definitivamente.
Te mereces mucho más de lo que tienes pero ya no está en mi mano ayudarte a conseguirlo… quizá ni siquiera lo desees o lo necesites. Algún día te alcanzará la ilusión que dejaste atrás, los sueños que olvidaste y las ganas de ser feliz y quizá entonces será tarde para luchar por todos ellos.
Feliz Año, niño mío. Feliz Año.
By
Sentinela on Diciembre 30th, 2004
Posted in General, Medusas | No Comments »

Cambiaría la mayoría de las cosas que poseo por tener una sola oportunidad para vivir con mayúsculas, para saber lo que es esa vida que otros dejan pasar por su lado sin aprovechar, por saber qué se siente cuando nada puede pararte, cuando puedes conseguir lo que te propongas, cuando no tienes limites ni fronteras, cuando el mundo puede ser tuyo.
Una sola oportunidad para tener esa libertad que no conozco, para ser juzgada como los demás, para tener el mismo número de boletos en la lotería que nos incluye a todos.
Lo cambiaría todo por una sola razón para ser capaz de intentar alcanzar todo esto desde el lugar en el que me encuentro ahora… Lo peor es saber que podría hacerlo, que sería capaz de conseguirlo… y no tengo fuerzas para ello. Para qué?
By
Sentinela on Diciembre 29th, 2004
Posted in General, Medusas | No Comments »
Los días se suceden uno tras otro sin que pueda diferenciarlos apenas entre sí. Me levanto tarde porque no tengo nada que hacer, ni regalos que comprar, ni nadie a quien visitar, ni citas, ni cosas pendientes, nada de nada… Para qué poner los pies en el suelo a las 9 pudiendo hacerlo a las 11? Sólo serían dos horas más para dar vueltas inútiles y preguntarme qué demonios pasa este año con las fiestas.
Francamente no me parecen fiestas o al menos yo no estoy para celebrar nada. Sólo son días de inactividad extrema, de aburrimiento, de letargo, de pensar demasiado en lo que no debería, días de rutina, de pereza, de hastío… Antes me tomaba muy a la tremenda eso de no tener planes en Nochebuena, en Nochevieja, el día de Navidad… Creo que ya me he acostumbrado y este año lo cierto es que me da igual. No tengo planes, como no los tuve el año pasado y como no los tendré el próximo… Cada vez la cosa va a peor, cualquiera diría que tengo 60 años en lugar de 30, se me está quedando la cara del color de las paredes de esta habitación.
Y es que por mucho que yo quiera que todo sea diferente… la verdad, qué voy a hacer? Irme de juerga yo sola, o qué? O eso, o me puedo pegar una buena parrafada en plan monólogo con los muebles de mi casa, o con personajes imaginarios, que en eso hasta le tengo el truco cogido y puede ocuparme horas enteras.
Las puñeteras vacaciones se pasan sin pena ni gloria, sin que suceda nada (mejor me callo porque si no, sucederá algo y no será nada agradable, como siempre), sin sorpresas, y sin gran cosa que merezca ni una sonrisa. El final del 2004 amenaza con inspirarme un post tipo “balance”, esas cosas que odio hacer y por mucho que confíe en las buenas perspectivas que me puede traer el 2005, lo cierto es que me suena a cuentos de la lechera y me veo aquí, el año que viene por estas fechas, escribiendo algo similar a lo de hoy.
Si mi trabajo me gustara más me volvería adicta a él… pero ni eso tengo. Esa es otra de las grandes equivocaciones de mi vida, por no decir la peor. Y de él, no sé nada (lo contrario sería un milagro, claro)… prácticamente es que no sé nada de nadie, al mundo entero se lo debe haber tragado la tierra… pero ya sabemos a qué se debe, verdad? Por eso yo soy la única que sigue aquí.
Ojalá tuviera algo que me devolviera esa ilusión que no sé en qué momento perdí… y se instalara en mí de manera permanente.
By
Sentinela on Diciembre 28th, 2004
Posted in General, Medusas | 1 Comment »
Hoy ha sido el último día que me he ganado mi sueldo; a partir del día 10 trabajaré por amor al arte como quien dice. Parece mentira que ya hayan pasado los cuatro años. En fin… si esto debía ser para mí un “incentivo” para acabar, lo cierto es que no lo es para nada. Por muchas razones que busque y que existan para terminar, no encuentro ninguna lo suficientemente poderosa que me haga reaccionar, quitarme este muerto de encima y finalizar de una puñetera vez lo que tengo entre manos.
Por mucho que yo diga que mi meta ahora es acabar, lo cierto es que no sé qué hay más allá y ni siquiera estoy segura de que más allá haya realmente nada. No veo el futuro muy prometedor y tampoco tengo nada por lo que seguir adelante. Hasta ahora lo he hecho por inercia pero esa razón empieza a no valerme de mucho.
Así que volvemos al punto de partida… El otro día hablaba con una amiga de cómo pensábamos hacer muchas cosas cuando creciéramos… y que lo cierto es que hasta ahora no hemos hecho gran cosa ni hemos conseguido demasiado. En mi futuro sólo veo más de lo mismo y no me apetece… pero no veo otra salida. Además hacia dónde salir? Y para qué? Las cosas no van a cambiar solas por arte de magia, pero no tengo fuerzas para cambiarlas yo.
De todos modos esto no ha sido lo peor del día… Alguna vez has sentido que hay una sombra planeando sobre tu cabeza? Una nube dispuesta a descargar de un momento a otro? Una bomba que en cualquier momento estalla? Algo que no está bien, algo que no cuadra, algo incómodo, forzado, estropeado, cogido con alfileres… y que deja un regusto amargo en la boca? Igual sólo son impresiones mías… yo qué sé! pero algo me mantiene inquieta y me hace contener la respiración cada vez que…

By
Sentinela on Diciembre 28th, 2004
Posted in Arena de otras playas, General | 4 Comments »
Qué se cocía en mi vida hace un año? No suelo hacerme estas preguntas, sin embargo hoy he vuelto la vista atrás en estas páginas mías y me he encontrado, tal día como hoy, hablando de “él”. Sabes? todavía, a veces, se me va la cabeza y me planteo dónde estará ahora, qué estará haciendo, si es feliz, si alguna vez recuerda… Dios, qué recordará de mí, de lo que nos unió durante aquellos meses?… Mi asturianito… A pesar de lo que se haya empeñado en decirme mucha gente jamás podrán convencerme de qué él no sentía algo por mí, jamás podrán desvirtuarlo a mis ojos, nunca… Porque yo le quise como a nadie en mi vida, porque él me hizo sentir como nunca lo había hecho nadie, como parece que nadie volverá a hacerlo, porque fui especial para él y eso lo sé yo, que le conocía.
Todavía hoy, muchas cosas me siguen hablando de él, muchos nombres, muchos momentos… algunos se borran lentamente… fotos en blanco y negro, Beatles, Turquía, Ben Harper, la oscura región de Weir, El País, Paul Eluard, bicicletas, Cudillero, Lena, Fiat Uno, Aute, móviles Samsung, el Jamboree, café cortado, un libro en las manos, el título de este post…
Un “*1”…
Su nombre…
…El de ella.
NOTA: Ésta será la última vez que escriba sobre “él” este año… Aunque reconozco que por mi bien cada vez lo hago menos. Pero necesitaba hacer una mención especial a aquella otra vida que todavía siento mía.
By
Sentinela on Diciembre 26th, 2004
Posted in General, Medusas | No Comments »
Mi historia es siempre un querer y no poder.
Querer ver, hablar o estar con personas que no quieren verme, hablarme, ni estar conmigo…
En realidad no tengo a nadie más allá, ni lejos ni cerca, ni en tiempo ni en espacio, nadie pensando en mí, nadie soñando conmigo, nadie esperando por mí, nadie que me recuerde con nostalgia, nadie que tenga ilusión por verme, nadie que imagine cómo sorprenderme, nadie que desee pasar su tiempo a mi lado, nadie que me tenga en su presente, en su futuro, en su corazón…
Yo sí tengo y he tenido… pero eso no alivia mi soledad.
Sigue siendo amor inútil.
Amor que nadie quiere.
By
Sentinela on Diciembre 24th, 2004
Posted in General | 2 Comments »

By
Sentinela on Diciembre 23rd, 2004
Posted in General, Mar y Cielo | 1 Comment »
Tu nombre suena por todos los rincones aunque no estés aquí, aunque yo no quiera escucharlo, estás presente entre nosotros, y es como sentirte cerca.
Hoy me ha parecido la mañana más fría, el café más tibio, la facultad más grande y solitaria. Un 23 de Diciembre aquí, sin ti… Dónde estás ahora? No me echas de menos, verdad?
El frío entumece mis manos y apenas puedo escribir, o será mi corazón el que no late al mismo ritmo?
By
Sentinela on Diciembre 22nd, 2004
Posted in General, Mar y Cielo | No Comments »
Niño mío… acabas de irte. Una hora antes de lo que debía ser, y ya te estoy echando de menos. Te has despedido con un “feliz Navidad”, ni un beso ni nada; sólo unas palabras, una sonrisa y la puerta cerrándose tras de ti. Al menos me has dicho por qué te ibas antes, quizá supiste lo que estaba sintiendo yo al verte marchar, mientras permanecía allí de pie, sin moverme del sitio. Te noté nervioso, ya sé que llegabais tarde pero querías salir de allí cuanto antes. Creo que sabías que yo estaba allí por ti, para despedirme y decirte de alguna manera todo eso que no puedo ni mencionar, aprovechando los últimos segundos a tu lado.
Ahora no me siento con fuerzas para soportar estos 18 días sin verte. Si al menos hubiera podido hablar contigo hoy… Para mí era muy importante pero no ha podido ser. Quería preguntarte qué harás en estos días, cómo los soléis pasar, animarte si me dejabas a hacer algo diferente y transmitirte de algún modo mis deseos de felicidad para ti, para siempre… Charlar sobre el nuevo año, sobre si los Reyes te visitan (te pienso incluir en mi carta, niño mío), sobre pequeños detalles… Hay tanto de qué hablar!
Qué hago niño mío, qué hago? Aquí sentada a tu mesa, entre tus cosas, me siento extrañamente cercana a ti pero tú ya no estás.
Sé que no debo pensar en ello pero una voz dentro de mí comienza a avisarme de una vez más, un año más, nos marchamos de vacaciones y todo sigue igual… tu vida (como tú quieres), la mía… no hay nada que hacer. Ojalá te hubieras despedido de mí de otra manera… y si hubiéramos estado solos? Una mirada… una sola mirada tuya que me hubiera hablado más allá de lo que pronunciaban tus labios entre medias sonrisas. Una señal que me hubiera hecho pensar que lo que ha sucedido entre nosotros significa algo. Pero ya ves, vida, te fuiste sin mirar una sola vez atrás, sin un último gesto cómplice, sin nada más.
Se acaba el año… Se acaba este año que nos ha traído un punto y aparte. Qué diferente es todo ahora, verdad? Dios, creo que es el corazón retorciéndose el dolor que siento en mi interior. Quisiera gritar, gritar alto, gritar fuerte, gritar hasta olvidar que no estás aquí, gritar tu nombre, gritar que te quiero, gritarle al mundo que te echo de menos, que no quiero separarme de ti, que lo sepas tú, que se enteren todos, que yo te quiero, que te llevo conmigo en el fondo del alma y a ras de piel, que sueño con poder compartir mil cosas contigo… Que te quiero, que te quiero, me oyes, niño mío? Que te quiero!