Por si algún día
Ay, niño mío, qué resfriado tienes encima! …Y a mí me encantaría poder cuidar de ti.
Gracias por preguntarme por el concierto, por acordarte de mis cosas; yo estaba deseando preguntarte por lo del sábado desde que te vi, pero tuve que esperar al momento oportuno (bien que me costó), ya sabes, solos y fuera de “allí”.
Quería ser yo la primera que lo mencionara, incluso antes que tú; es una forma de que sepas que… sí, sí, que aún me importas, es algo que no quiero que olvides nunca. Y no te lo puedo decir pero intento demostrártelo discretamente por si algún día tú me necesitas…