Escribir
A veces cuando escribo siento un placer especial en mandar la objetividad a paseo y dejarme llevar a donde me conduzcan las letras. Eso hace que en ocasiones no esté segura si lo que escribo ha salido de lo más profundo de mi corazón o de mi cabeza funcionando en modo literario.
Quizá debería ser más racional, no dejar que mi imaginación vuele tan alto ni que mi alma se sumerja en las profundidades de los sentimientos gloriosos, escabrosos, desdichados o prohibidos, pero… quizá también sea una manera de conocerme a mí misma, de recordarme a mí misma.
Siento que así escribo la historia de mi vida y la de mi corazón y que, en realidad ambas están unidas, trenzadas, fundidas y todo eso, soy yo.