Setenta y dos horas
Setenta y dos horas… que pueden convertirse en noventa y seis. Te echo tanto de menos…
Sobrevivo, que no es lo mismo que estar viva en ti… Y no entiendo cómo no se me desorganiza el mundo entero entre el dolor y la espera.
Y no puedo hablarte de las ganas que tengo de verte aparecer…
Y no puedo hablarte de todo lo que me guardo durante días sin poder compartirlo contigo. La vida se me acumula en la memoria mientras permanezco sin noticias de la tuya y se me hacen mayores las distancias…
Y no puedo hablarte de esa angustia que siento al mirar cómo pasan lentamente las horas en tu ausencia…
Y no puedo hablarte del miedo que me da no volver a saber de ti, de lo que me duele pensar que me olvidas durante tantos días…
Y ni siquiera puedo hablarte ya de lo mucho que te quiero y de estas ganas absurdas que tengo de abrazarme a ti.
Setenta y dos horas… Tú en mi corazón y yo en el de nadie.
no habia encontrado la forma de decir lo que siento por alguien, no habia encontrado como expresar ese sentimiento hasta que lei setenta y dos horas parece resumir con exactitud lo que siento, y lloré, por que … expresaste precisamente lo que siento…y al mismo tiempo lamento que tu también hayas experimentado esa agonia de la ausencia y desdén de la persona amada que en realidad nunca se ha tenido